La música es de entre todas las artes, la más susceptible a la magia.
—
¿Que si soy fiel?
En este mundo de tantos regalos me es imposible no tener amantes. ¿Cómo no poder comenzar describiéndote, amor mío? Tú que vives en mi otro mundo, tú que creas esa profundidad en mi ser. Tú que me das y no me pides nada a cambio, si te hablo a ti, mi confidente, a ti mi arte. Me alimentas, me nutres y me meces, entre la suavidad de tus caricias.
Estaré tarde a todos los lugares, pero cuando tú me llamas todo lo demás se enmudece, sólo tú, sólo yo. Entro en mi desnudez, entro en mi alma y me dejo llevar por todos mis instintos, me abrazas con locura, me sujetas las manos y te apoderas de mí. Mi única misión es quitar mi mente del camino, quitar mi ser y vaciarme, para que puedas acariciar mi alma, fluir a través de mí, alimentándome, enamorándome, poseyéndome.
Si te dejo ir respiro, si te dejo ir camino, pero es trivial, pues eres tú quien me involucra, quien crea mi certeza, quien me hace saber que por más anómala que pueda ser, SOY. Mis venas están llenas de sangre, pero corren con prisa, por ti mi amante, mi arte.
¿Que si soy fiel?
Me es absurdo no tener amantes, con la inmensidad de los regalos sagrados de la vida. A ti mi más amada, mi luz, que me has respetado en esos momentos en los que me he apartado para comprobar que eres la indicada.
A ti mi vida, que por más que me he querido segar, nunca me has dejado. Sí, te hablo a ti: espiritualidad mía. Te hablo a ti laguna de lo divino, a ti que me haces respirar, quien creas profundidad, a ti quien me das vida, quien eres vida.
A pesar de mis torpezas, a pesar de mi ignorancia, me has amado por siempre, has sabido ver más allá, has sabido reconocer mi luz. A ti espiritualidad, mi vida, a ti amor de mi corazón, identidad de mi alma, a ti mar de mis profundidades.
Nuestros idiomas serán múltiples, el oficial será la meditación, pero siempre habrá coqueteo en los rincones de la cotidianidad. En las pláticas, en la música, en las sonrisas y también en mi soledad. Eres mi único testigo, eres mi única verdad, eres tú que me haces trascender, que me hace ser existente, que me conviertes en verdad. Espiritualidad mía eres tú quien me hace y quien me convierte en luz.
¿Que si soy fiel?
Con tanto coqueteo que recibo ¿cómo no tener amantes? Y cómo no sujetarme de tu mano. Tú, el que me abre puertas, quien me pavimenta los caminos y quien me regalas cobijas, para que el aire frío no se cuele por mis huesos, a ti amante mío, sí a ti: aprendizaje. Entre más me acerco más te amo, entre más te amo más me descubro y entre más me descubro más me apasiono. Sí, a ti que te debo la vida por pintarla con colores de mi interés. A ti querido que me llenas de emoción cuando pasas por mis rumbos, a ti que no me dejas de cortejar y entre más me acerco más me regalas las llaves a todos esos mundos, de todas esas vidas. Me metamorfoseas, me llenas, me descubres, me amas. Me enamoras, me acaricias, me apasionas. A ti amante de mi ser, a ti aprendizaje siempre te he de querer.
¿Que si soy fiel?
Sí, soy fiel, mas no dejo mi compromiso con mis mil y un amantes. Mis compañeros de vida, ellos que siguen ahí cuando el sol se mete, cuando la luna me abandona, cuando las estrellas no brillan, cuando la soledad me toma desprevenida. Son ellos, mis amantes que crean mi vida, siempre apareciendo sonrisas que me atropellan con carcajadas. Son ellos los que siempre me recuerdan que este mundo de ilusión es para enaltecer, jugar y honrar. Son ellos… quienes nunca he de dejar.
María!! Lo vuelvo a leer y lo vuelvo a disfrutar!!! Gracias por compartir a tus amantes con nosotros!!!
GRACIAS!!
¡Muchas gracias Alicia! Es un placer el poder compartir un poco de mí de esta forma.
Te mando sonrisas y ¡¡mucha Luz!!