Edición Diciembre 2006
Vive en mí la más poderosa necesidad
de no soportar ni un día más
la ignominia ni el desprestigio
Llevo el grito de las Maldecidas en mi pecho
Hijas de la Vergüenza
las Maldecidas somos
mujeres vivas
con responsabilidad
con inteligencia y sexo
Amamos
y si tenemos hijos
respondemos por ellos
aunque nos llamen putas
o nos desprestigien
La maldición cae
sobre la casa de mis hermanos
cuando nuestra palabra
es puesta en duda
a favor de un borracho
de un irresponsable
o simplemente de uno
que por haber nacido hombre
entera la sociedad lo apoya
Porque cuando él dice NO
ese bebé se queda
por el resto de su vida
sin padre
pues no hay ley ni poder en mi patria
capaz de defender
una palabra de mujer
La Maldecida de hoy cuelga el hábito
Y sale a la calle
a desarticular
tradición, maldición e injusticia
Nunca más una de nosotras bajará la cabeza
humillada por la proeza
de haber pagado el precio sola
como si en verdad hubiese culpa
y de nosotras
hoy crecen hijos nuevos
hijos libres
de toda maldición y ceguera
Pues a nosotras se unen
valientes, visionarios
y vanguardistas
dispuestos
por encima del género
la tradición, la irresponsabilidad
o la cobardía
a hacer valer la Verdad
ante la Sociedad y la Vida
Kary Cerda
karycerda@karycerda.com
www.karycerda.com