Edición Octubre 2006

Dos líneas rosas y la vida da un giro triple de 360 grados, irremediablemente ya nada jamás será igual. ¿Y sabes…? sólo es el comienzo de una gran aventura.
Partamos de que fue una buena noticia el obtener las dos líneas rosas en la prueba casera de embarazo, las que significan, palabras más palabras menos: “está usted total y completamente embarazada”.
Ahora transportémonos al tan socorrido “baby shower” donde se han reunido féminas cercanas a la futura madre y al bebé próximo a nacer. Las que tienen hijos hablarán sobre su propia experiencia del embarazo. Si nunca han asistido a un festejo de éstos o no se les había ocurrido antes, por favor no pierdan de vista las caras de las chicas que nunca han estado embarazadas, es bastante divertido. Cuando ellas oyen hablar a las que sí los tienen sobre lo que significa ser mamá, no entienden en realidad NADA y sólo pueden imaginar vagamente lo que podría ser, de tal forma que empiezan por soñar, antes que nada, en quién será el padre. De inmediato surgen “fotos mentales” de niños que puedan ser una mezcla perfecta de ellas mismas y algún “pretendido”… “De fulanito sería niño y será igualito a él, pero con mis ojos y color de cabello; si fuera de menganito sería niña y sería la mezcla perfecta mía y de su hermana la más chica, de zutanito…”
Hay mujeres para las que el periodo de embarazo es la mejor época en sus vidas: el cabello se pone más lindo que nunca, la piel se vuelve envidiable, las uñas estarán fuertes, algunas pequeñas dolencias desaparecen y ni qué decir de que se descansa por 8 o 9 meses del tan latoso periodo menstrual; el pecho crece y se pone rígido como si acudieras al gimnasio, los antojos pueden ser divertidos y hasta sorprendentes; muchos desconocidos se portan amables con la futura madre y los que te quieren te apapachan un poco más… Además de obtener una sensación que algunos hombres añoran con todas sus fuerzas y que nunca podrán experimentar; es de lo más hermoso y curioso que te pasará: tu hijo moviéndose dentro de ti, sí las “pataditas”. Hasta este momento las que no son mamás todavía sonríen en el evento.
Pero, aclaradas las bondades pasemos a temas escabrosos que, OJO chicas, no significa que se tengan que padecer, es más, se dice que todo está en la mente… Entre las cosas no tan lindas que pueden venir con el paquete son: las náuseas, mareos, en muy pocos casos los vómitos; al final del embarazo las continuas ganas de orinar, cada vez sientes que tu cuerpo te pesa más y no es posible, en ocasiones, ni dormir a gusto, y no olvidemos los repentinos cambios de humor causados por las hormonas que andan tratando de adaptarse a la nueva situación. Aún ahora, las solteras sospechan que este proceso es bastante soportable…
Las caras empiezan a cambiar cuando se tocan aspectos muy controvertidos y largos de tratar como son las estrías y el cómo regresar a tu peso anterior o que si tu cuerpo nunca más será el mismo que fue, bla, bla, bla…
Súbitamente alguien habla de cosas incomprensibles como las mal afamadas contracciones... al instante surge un gesto de terror en los rostros de las inexpertas, y no saben dónde poner sus manos como para amortiguar, aunque sea poquito, el dolor que quizá alguna vez experimentarán.
Yo deseo recalcar, queridas lectoras, que nadie ha muerto de contracciones, y gracias a Dios tu organismo como a medio embarazo te va instruyendo sobre lo que sentirás en una escala casi imperceptible de lo que son éstas, para que sepas cuándo es que ha llegado el momento tan esperado de conocer al nuevo miembro de la familia. Además no todos los embarazos concluyen en contracciones y generalmente no son dolorosas.
Mientras, otro grupito discute sobre si será mejor un parto natural o una cesárea y vemos más caras palidecer imaginando situaciones nada agradables en sus personas y la festejada sólo puede tratar de escabullirse para no sentirse más nerviosa sobre el paso que está por dar…
Y aunque cada desembarazada ofrece los puntos a favor de su método de parto, las muchachas que no tienen planeado tener un hijo pronto, pero tienen vida sexual activa sólo piensan en: “me he salvado de tantas y la próxima vez, si la hay, usaré todos lo métodos anticonceptivos posibles”. Y todavía peor si ya se ha hablado de lo que, me parece, es más temido por todas las mujeres: la “anestesia epidural” conocida también como “raquea”. Cuando alguna trata de explicar lo que sintió en ésos momentos se observa a las que escuchan como si estuvieran viendo una película de suspenso: con los ojos abiertos completamente y sin parpadear para no perder detalle, los rostros pierden el poco color que les quedaba después de lo narrado antes, algunas se muerden las uñas, otras hasta abren la boca y concentran toda sus atención en las palabras emitidas por la experta… Pero no lo comprenderán hasta que lo vivan, y en realidad no es tan malo, si así fuera, las mujeres tendríamos un solo hijo con tal de no volver a pasar por eso nunca más.
Al final de la reunión las muy jóvenes y/o solteras agradecen profundamente no ser la que tendrá al tan esperado bebé o si ya se es madre, se alegran inmensamente porque para ellas esas historias ya “fueron”; a la chica embarazada le quedará esperar, ajustar algunos detalles del nacimiento, y quizá llegar ya a un acuerdo con el padre del bebé sobre el nombre que llevará el o la heredera de sus genes.
Y todos los “achaques” del proceso gestacional se vuelven un recuerdo lejano cuando por fin tiene en sus brazos a esa personita que ocupará la mayor parte de su tiempo, pensamientos y si no lo había conocido aún, descubrirá lo que es el amor verdadero. Además gracias al bebé nos ocurre otro milagro que pensamos nunca llegaría: empezamos a entender a nuestros padres…
Margot
margotgomar@yahoo.com.mx