Edición DICIEMBRE 2007
¿No es, a caso, un placer estar a la orilla del mar y ver un atardecer?
O ¿hacer una caminata mojando tus pies y respirando aire fresco?
Pero… te ha pasado que en estas caminatas, encuentras basura, plásticos, botellas y bolsas; y ¡cada vez más! Es una pena ver cómo nuestras playas se ensucian y pareciera que ¡¡no hay nada que hacer!!
Te sugerimos algo que puede ayudar a los miles de animales marinos y aves de playa que confunden la basura y mueren por comérsela.
Toma una bolsa de plástico y cuando vayas a tu caminata por la playa incrementa el ejercicio recogiendo la basura que encuentres en el camino.
Si juegas con tus hijos en la playa, a parte de hacer castillos, jueguen a juntar tapas de refresco o bolsas de plástico; platícales que así ayudan a los delfines a que no coman esa bolsa o a un albatros a que no se coma esa tapa. Si ves un ave volar disfruta de su espectáculo sabiendo que estás poniendo tu granito de arena para proteger las playas y la fauna marina.
Trabajar por un mundo mejor es algo que podemos hacer desde nuestra cotidianidad y desde nuestro microcosmos. Saber que el esfuerzo de una persona impacta globalmente, porque tu acción es algo que ya no va a afectar a algún animal y si cada día más personas hacen una labor individual, al sumarlo el impacto será mayor.
Pensar individualmente suma y ayuda globalmente.
¡No olvides lo importante que es tu labor!
Editorial
Enviar comentario