Edición Enero 2007
No mueras, ¡regresa! No me dejes aquí sin ti, te quiero, te necesito, me haces falta.
Comprendo tu dolor, tu desesperación; incluso a veces la comparto con frustración…
La vida está, la vida te da; tú existes y compartes.
Cada segundo es un pedido, cada momento es una entrega, y la vida es su cadena.
El recibir y practicar, es cuento de nunca acabar.
Puedes correr para huir o para avanzar, sólo hay que respetar.
La cuestión es con tu corazón, quien siempre te dirá la verdad, y a quien realmente debes cuidar.
Siente, vive, existe… sólo recuerda que por algo naciste.
No siempre es evidente, pero en todo momento está presente.
El amor es infinito, y lo tienes retepegadito, nomás dale chancito.
Evolucionar y trascender es la esencia del ser.
Marissa
editorial@siriusfem.com