Edición Marzo 2007

Fue la pregunta que me realizaron algunos de mis amigos y por un momento no supe qué responder... sólo me quedé pensando.
Pasó el tiempo y encontré que sí había muchas cosas que te cambian, como por ejemplo:
1.- Ya no te maquillas igual.
2.- No tienes tiempo para tomar un café tranquilamente (es más, los primeros meses no puedes por la lactancia).
3.- Tus zapatos ya no son de tacón.
4.- Las uñas de las manos no tienen arreglo.
5.- Tu pelo siempre va recogido de la misma forma.
6.- Pierdes la figura que tantas veces cuidaste.
7.- Las noticias te parecen alarmantes y angustiosas.
8.- No crees posible que un ser tan pequeño gaste mucho más de lo que hacías tú.
9.- Tienes altibajos en tus emociones (por no decir que te da la “depre”).
10.- Comes de prisa.
11.- Cuando duermes (si es que puedes hacerlo), es brincando pues constantemente revisas si el pequeñito o pequeñita está bien.
12.- ¡Ah! El bañarte no es igual, pues también ella/él se baña contigo.
13.- Te vistes lo más rápidamente posible porque hay que atenderla (o).
14.- Te das cuenta de que no sabes nada y lo que te dicen (conocidos, pediatra, familiares, etc.,) no hacen más que confundirte.
15.- Si tienes mascotas ya no las puedes atender igual.
16.- En el trabajo sólo piensas en cómo estará.
17.- Te la vives pensando en que sea saludable.
18.- No puedes ir al cine, ni mucho menos a eventos nocturnos.
19.- Si el quehacer de la casa no se acababa, ahora es impresionante.
20.- Tus paseos dependen del clima, y sigue...
Sí... estas son algunas de las cosas que te cambia la vida una beba (en mi caso fue niña), pero ¿sabes qué? cuando la veo dormida, envuelta en una paz angelical, o hablarme con sus balbuceos, mirarme con la alegría de saber quién soy y sonreír de esa forma especial... tan única... llena de brillo y amor incondicional, en mí se asoma una lágrima y pienso: “Eso es lo que realmente importa... no cuánto me has cambiado la vida... Hermosa mía”.
Definitivamente el nacimiento de mi hija sí me modificó el sentido de la vida, pero existe la posibilidad de pedir ayuda siempre que la necesites...
Para todo aquello que cambió hay una solución, salida o alternativa que puedes utilizar, como por ejemplo:
1.- Mientras duerme tu bebé puedes maquillarte.
2.- Cuando puedas tomar café hazlo en el desayuno, comida o cena. Pídele a tu pareja que cuide al bebé para que tú salgas con tus amigas.
3.- Los zapatos de tacón pueden esperar para los eventos importantes o cuando tu bebé sea más grande.
4.- Las uñas también tendrán que esperar un poco más, pues podrías lastimarlo.
5.- Después de maquillarte, hazte un espacio para peinarte de forma distinta, pues así te sentirás mejor y lucirás de igual manera.
6.- Un buen régimen de ejercicios combinado con una dieta balanceada podrá ayudarte a mantenerte en forma (si requieres de ir al gimnasio, pide ayuda para que tu bebé sea cuidado por alguien de tu confianza, o pregunta si el deportivo ofrece el servicio de guardería).
7.- No escuches notas rojas, busca programas de televisión que te ayuden a sentir seguridad en tu casa.
8.- Maneja tu dinero de forma conciente y busca no excederte, aunque veas objetos hermosos para tu pequeño.
9.- No te preocupes por la depresión, pronto pasará. En su lugar busca hacer las cosas que tanto disfrutabas de soltera o, mejor aún, con tu pareja.
10.- Procura comer bien y masticar lento, pide ayuda para que alguien atienda o entretenga a tu hijo.
11.- Cuando sea la hora de dormir, observa a tu bebé respirar tranquilamente, eso te dará seguridad para que descanses tú también.
12.- Haz de la hora del baño algo divertido, utiliza una tina (cuando ya se siente) para que te acompañe si no hay alguien que te lo pueda detener.
13.- Una vez que ubiques tu rutina será mucho más fácil vestirte y vestirlo, procura que el cuidado que pongas en él lo tengas en ti también.
14.- Poco a poco las dudas y confusiones se irán disipando y la experiencia que buscas la obtendrás con la convivencia diaria.
15.- Tus mascotas también tendrán un proceso de adaptación pero procura apapacharlas como antes lo hacías. Tu pareja se puede encargar de los baños semanales o de plano utiliza los servicios de peluquería para animales.
16.- Concéntrate en lo que haces; tu bebé se encuentra bien en el lugar que tú hayas elegido para su cuidado, confía en las decisiones que tomaste pues seguramente hiciste un examen concienzudo del lugar.
17.- TÚ eres la formadora del pequeño, tú decides qué va a comer, de ti depende que sea saludable. Consulta a los expertos si tienes alguna duda.
18.- El cine o eventos nocturnos surgirán siempre, cuando tengas que ir, hazlo con la conciencia de que ya no podrás estar toda la noche, sino tal vez un par de horas, por lo tanto ¡disfrútalas!
19.- Toma con calma el quehacer hogareño, platica con tu pareja si pueden contratar a alguien para que se haga cargo de esas tareas y tú puedas disponer de más tiempo para ti y tú bebé.
20.- Infórmate sobre el clima para que puedas realizar paseos, recuerda que el contacto con el exterior es un conocimiento para tu chiquito y a ti te ayuda a relajarte.
La familia juega un papel importante en el nacimiento de tu bebé, son ellos los que te van a apoyar, enseñar y prestar ayuda cuando la necesites; sin dejar de lado a tus amigas o amigos.
Aunque sientas que el mundo se te cae encima por todo lo nuevo y los distintos cambios, respira y PIDE AYUDA, pues es un reacomodo a la vida que tenías. Sobre todo no TENGAS MIEDO de pedirla, pues no lo sabes todo y estás aprendiendo a conocer a tu bebé, eres un ser humano que comete errores.
Y lo más importante CUÍDATE TÚ para que puedas cuidar a tu bebé, pues SI TÚ NO ESTÁS BIEN, TAMPOCO LO ESTARÁ TU PEQUEÑO.
Ludmylla Romero
ludmyromero@hotmail.com