Edición abril 2008


En esa búsqueda insana nos dañamos a nosotras, pero también los lastimamos a ellos y como consecuencia viene una escalada de emociones y sentimientos como la soledad, la tristeza, la angustia...
Miles de cosas nos perdemos de vivir por estar en una oficina. Hay personas que trabajan tanto que salen de su casa cuando aún no amanece y regresan ya avanzada la noche...