Edición abril 2008

Por: Mayus Eng
En una relación sexual entre un hombre y una mujer no todo es el coito. Tan importantes -o más- son las caricias y los actos previos.
La piel es una zona erógena en sí misma y, aunque no se puede generalizar porque cada mujer es un mundo, el hombre debería tener en cuenta este mapa erógeno en sus relaciones sexuales.
Analicemos por puntos:
1.- La mujer cuenta con varias zonas eróticas. Además de la boca, que se puede estimular con besos y los dedos y provocar una gran sensación, la frente, la raíz del cabello, los párpados o las mejillas se pueden estimular con caricias suaves. No tendrán la misma intensidad, pero dan también una sensación placentera. Los lóbulos de las orejas encierran muchas terminaciones nerviosas, así como el cuello, desde el que se pueden hacer recorrer grandes corrientes eléctricas por todo su cuerpo.
2.- No es conveniente ir directamente a la zona genital. Las caricias y los besos por el resto de nuestra anatomía, fundamentalmente en la espalda o alrededor del ombligo, son también muy importantes. Mención especial para el interior de los muslos, acariciados con suavidad con las yemas de los dedos, con el pene o con los labios puede producir sensaciones muy agradables.
3.- Evidentemente, los pechos y las nalgas tienen un papel fundamental en la excitación de la mujer. Pero nada de brusquedades, ni de centrarse sólo en los pezones. Mordisquitos, lamidas o caricias suaves harán que se pongan los pezones erectos, es decir, que se logre una buena estimulación.
4.- Una de las zonas más sensibles de la mujer es sin duda la comprendida entre la vagina y el ano. Si el hombre acaricia con firmeza este lugarcito puede lograr una rápida excitación dada la gran cantidad de terminaciones nerviosas con las que cuenta esta área. Parecidos efectos suceden en los labios interiores y exteriores de la zona perineal. Los interiores son mucho más vulnerables en la hendidura de la vulva. La mujer se exitará si su compañero presiona con ambos labios y masajea con firmeza las partes sensibles de la vulva.
5.- El clítoris es la parte más fácil para generar excitación. Sin duda, una de las sensaciones más placenteras y agradables para la mujer es estimular esta partecita con el pene erecto. Pero también es grato con la mano o los dedos. Siempre sin prisas y con delicadeza para no causar dolor. Para ello, es recomendable usar todos los dedos o la palma de la mano, y realizar movimientos circulares u ondulatorios para un máximo de placer. Muchas mujeres también gozan al ser penetradas por un dedo, mientras se mantiene la estimulación del clítoris. Parte de la vagina también cuenta con terminaciones nerviosas y reacciona a las caricias con los labios, los dedos o la lengua y, evidentemente, también con el glande del pene.
No existen fórmulas científicas para encontrar ese punto de sexualidad, cada mujer siente y vive diferente y, por ende, encuentra la excitación en distintas formas. Lo que sí se puede asegurar, es que la imaginación es la fuente de creación erótica más importante y no hay nada más satisfactorio que explorar las sensaciones del "cuerpo que estamos aprendiendo a conocer".