Edición abril 2008

El término “estimulación oral”, sexo oral o bucogenital, se refiere al contacto bucal con los genitales femeninos (cunnilingus) o con los masculinos (felación o “beso francés”).
En el contacto oral se producen diversos tipos de estimulación al lamer, chupar, succionar o morder los labios, el clítoris, la zona vaginal, el frenillo o el glande del pene, y que hacen de la cálida humedad de la lengua, de los labios y de la boca fuentes de placer que a veces causan atracción y en ocasiones aversión.
En el caso del cunnilingus, la relación bucogenital implica una estimulación suave del clítoris que va creciendo en intensidad conforme aumenta la excitación de la mujer, y puede combinarse con el paso de la lengua por las zonas anexas al clítoris (ingles, labios mayores y menores) y con la penetración de la lengua en la vagina.
La felación la constituyen las caricias con la lengua, los besos, los mordisqueos y, sobre todo, la succión del glande, del frenillo, del cuerpo del pene y de los testículos.
Para evitar la sensación de náusea, la introducción del pene en la boca no debe ser muy profunda para no estimular excesivamente la garganta ni la parte posterior de la lengua. La eyaculación en la boca de la pareja no tiene que ser desagradable ni es peligrosa, siempre y cuando los integrantes de la pareja estén libres de cualquier enfermedad de transmisión sexual. Y, por supuesto, esto deberá de platicarse antes, puesto que hay mujeres a las que no les gusta que eyaculen en su boca.
Las parejas se pueden colocar de tal forma que logren estimularse los genitales mutuamente, técnica conocida como “El 69”.