Edición abril 2008


Al principio todo era extremadamente raro, observaba a aquellas criaturas pensando lo desconocidos que eran para mí, no sabía cómo reaccionar, estaba consciente que debía amarlos, ¡cómo no hacerlo!, y sin embargo, los sentía ajenos a mi vida, ignoraba todo de ellos, excepto el hecho de que eran hijos de mis hermanos...