Revista mensual Edición de julio 2008

Por: Margot
El mes pasado comenzamos la aventura de vivir el embarazo mes a mes. Los expertos en la materia llevan la cuenta de los embarazos por semanas, lo que nos da meses de 28 días, no los del calendario a los que estamos acostumbrados. Continuemos, pues.
Puede que ya sepas que estás embarazada, puede que no, depende de lo regular que sea tu ciclo menstrual.
Recuerdo que cuando me casé mi abuelita, que en paz descanse, cada que nos veíamos me regañaba si hacía algún esfuerzo significativo como alzar cosas pesadas o brincaba o corría; me decía: “chula, tienes que cuidarte, no puedes saber si estás embarazada ahora mismo”. La verdad es que a mí se me hacía un poco simpático el comentario, pero con su experiencia de 9 embarazos, más los de sus hermanas y los de sus hijas podría decirse que tenía maestría en el tema. En la edición anterior te hablé de si el bebé “se pega o no” y algunos médicos hasta recomiendan no gritar a los cuatro vientos que estás preñada (sí, yo sé que es “imposible resistirte”), porque a pesar de que hay sobrepoblación no siempre es tan sencillo mantener el embarazo en los tres primeros meses, tampoco estás así como “indispuesta”, pero desde ahora debes proteger a tu hijo hasta de ti misma.
Una amiga estuvo embarazada 5 semanas y para ella fue muy duro saber que “siempre no” y ya había anunciado su felicidad, así que cuando le preguntaban por la gestación ella prefería decir: fue falsa alarma para evitarse el “qué pena”, “cuánto lo siento” cuando estaba pasándola mal. Así que tú decide, pero toma en cuenta lo que te digo.
Ahora sí, entremos en materia. Dicen los expertos que tu hijo es ya un esbozo completo de lo que será, ya cuenta con todo lo que debe tener y colocado en su lugar, sólo falta moldear, agregar detalles y crecer. La rapidez del desarrollo de tu “embrioblasto” en este mes es increíble.
Actualmente mide entre 6 y 7 milímetros: 10 mil veces más grande de lo que era al momento de la fecundación. En la quinta semana crecerá algo así como un milímetro por día.
Hasta ahora la forma de tu hijo era casi recta y este mes parecerá media luna. El desarrollo iniciará de cabeza a pies, por lo que mientras los brazos están cambiando de forma, las piernas comienzan a mostrarse. Siguen desarrollándose los cristalinos, la lengua, los orificios nasales, la capa superior de la piel. Empieza a formarse el sistema linfático (encargado de filtrar las bacterias y otras partículas extrañas).
Es un momento importante para el cerebro de tu hijo: se ha diferenciado en sus tres partes características y al final de esta semana es evidente la división entre los hemisferios cerebrales. Es la etapa del desarrollo craneal por lo que su cabeza es muy grande en comparación con el resto del cuerpo. No te olvides del suplemento de ácido fólico o come verduras color verde oscuro para obtenerlo, tómate esto como algo serio, es vital para el desarrollo del bebé.
Algo que debes de procurar es beber mucha agua, recuerda que tu hijo vive flotando en líquido amniótico el cual es reemplazado constantemente.
Sus riñones tienen ya su forma final y en una semana más comenzarán a producir orina.
Para la sexta semana ha alcanzado unos 13 milímetros, empieza el desarrollo del paladar, los codos y las muñecas más el esbozo de las manos. Se forma la glándula de la hipófisis, que produce hormonas, entre ellas la del crecimiento y además regula la función de otras glándulas (gónadas, suprarrenales, tiroides).
La retina empieza a tomar color. La traquea, laringe y bronquios se van formando; los intestinos lo hacen dentro del cordón umbilical. El corazón comienza a dividirse en cuatro cámaras. Sus brazos ya están en el lugar y proporción precisos y miden alrededor de 2 milímetros. Los deditos de las manos están moldeándose.
Tu hijo sigue creciendo un milímetro por día, pero no te creas que a lo largo, se va por partes.
Para la séptima semana ya tiene características humanas. La estructura de los ojos está completa, se conforman los párpados y cejas. Ya se notan las rodillas y tobillos, las piernas quedan con su forma y proporción.
Su cerebro comienza a funcionar, se activan las conexiones con músculos y nervios, se producen ondas cerebrales lo cual provocará que empiece a realizar movimientos espontáneos; no te emociones tanto, aún son imperceptibles para ti.
Conforme avanza el crecimiento, los órganos se trasladan de donde se originan a su lugar correcto.
En la octava semana el proceso de osificación inicia, es decir, los cartílagos comienzan su transformación a huesitos. También principia el desarrollo de los genitales. Sus ojos ya están coloreados. Las orejas aparecieron. Y los deditos están casi listos.
Tu hijo sigue creciendo, y tú también; seguro ya notaste un abultamiento debajo del ombligo… el sujetador te parecerá apretado y los jeans ya no cerrarán tan fácilmente. Las náuseas, mareos no siempre se presentan y si los tienes, son pasajeros. Tu organismo es sabio y probablemente te sentirás cansada, si tienes oportunidad, descansa lo más que puedas.
Recuerda que no debes automedicarte y que es conveniente tomar pastillas lo menos posible, si por alguna situación hay alguna que tomaras antes del embarazo y debas seguir con el tratamiento habla con tu ginecólogo y este a su vez hablará con el médico que te atiende para valorar la receta.
Todo está pasando tan rápido; hay estructuras que están prácticamente terminadas. Al final del mes tu hijo tiene ya forma de bebé, mide unos 25 milímetros y pesa 2 o 3 gramos. Y tu útero tiene el tamaño más o menos de una pelota de tenis.
Maravilloso, ¿no?
Y sólo para ti… ¡una foto! Este tamaño es el doble del actual, al final del segundo mes.