Revista mensual Edición de 2° aniversario junio 2008

Por: Alicia Ortiz Magaña
Como hemos visto a lo largo de esta sección en donde se explora la moda desde su inicio como una necesidad que el hombre tiene para cubrirse de las inclemencias del clima y poco a poco se convierte en una forma en la que se marca claramente el rango social de los habitantes de las comunidades que se van conformando en el paso del tiempo, como formas de vida que nos marcan hasta la fecha, a veces más evolucionadas y a veces no. Sin embargo, la indumentaria, el vestuario, accesorios, calzado, joyas, cortes de pelo, etcétera; marcan e identifican a una sociedad, su cultura y su tiempo. Por supuesto que todo esto llega a nosotros gracias a los legados que los naturales de distintas civilizaciones dejaron en su tiempo: pinturas rupestres, vasijas, murales o pirámides… como es el caso de los egipcios, en donde se representaba el estilo de vida y los rangos sociales que los habitantes de aquella región tenían.
En esta ocasión vamos a explorar un poco de las ropas que usaban en el antiguo Egipto, indumentaria que podemos reconocer un poco ya que se ve muy a menudo cuando hablamos de las pirámides y aún se encuentran representadas en todos estos vestigios que han sobrevivido hasta nuestros tiempos.
Como lo hemos mencionado ya, para los egipcios no fue excepción que el clima cálido marcara la pauta para su moda. Su vestimenta se componía de pocas prendas, ligeras todas, siempre en blancos y con colores que marcaban la diferencia entre rangos, y género.
A lo largo de su historia, podemos ver que predomina en casi todo el tiempo la producción de lino como el tejido base de la confección de sus ropas ya que se pensaba que si las telas se elaboraban con otras fibras, serían impuras. Lo que cambió al paso del tiempo fue la mezcla de tejidos, colores y, por supuesto, las formas, así como los accesorios que representaban a cada dinastía.
El lino, se cultivaba en las llanuras cercanas al río Nilo, y había cuatro tipos, dependiendo del hilo, combinación y densidad. El más fino era el “lino real”, y bajaba el rango a “tela sutil fina”, luego, “tela sutil” y finalmente, “tela lisa”. Posteriormente se complementaba, en la Época Copta, con lana que servía para confeccionar abrigos y ropa de casa, en la Época Ptoloméica, el tejido que se usaba era la seda y después, en la Época Árabe, el algodón.
La prenda principal del hombre era un faldellín que tapaba apenas los muslos y cubría hasta la altura de la cadera en un nudo que colgaba al frente. Las mujeres en estos tiempos usaban telas envolventes con pliegues, sin corte alguno, que cubrían hasta los tobillos y llevaban una especie de cinturones para detener las telas con los que arropaban los pechos y además llevaban una túnica sobre los hombros. Las esposas de los campesinos y artesanos usaban unos vestidos más amplios para mayor comodidad en el trabajo. Y los hombres trabajadores llevaban un ligero paño de lino o iban desnudos.
Más tarde, al pasar al Imperio Medio, el faldellín fue más largo y para las mujeres la moda era dejar a la vista el pecho; el vestido era ajustado hasta los tobillos, aunque a veces se permitía algún modelo amplio con mangas.
Para el Imperio Nuevo el vestuario anterior se convirtió en el concepto actual al que conocemos como “ropa interior”. Y en este tiempo aparecieron en la moda femenina las transparencias y los pliegues en las telas, haciendo notar las suaves curvas del cuerpo femenino. Los vestidos eran largos y ajustados, anudados a la cintura con fajines de colores o cenefas, y sobre éstos túnicas plisadas con mangas o chales plisados cubriendo los hombros en forma de abanico. En la indumentaria del hombre en esta época del imperio nuevo el faldellín cambió, ahora con pliegues.
Otro concepto importante en este periodo, por el calor y por la moda, es que acostumbraban tanto hombres como mujeres a depilarse todo el cuerpo, desde la cabeza, por lo tanto usaban pelucas que se hacían con cabello natural y fibra vegetal. Las pelucas y en especial los peinados de éstas, tenían un significado importante para los egipcios: era erótico y lo usaban para seducir. Le ponían especial cuidado a la apariencia de la cabellera, en todas las dinastías aunque en el Imperio Antiguo destacaba sobre todo la peluca de melena corta, para el Imperio Medio la moda en el cabello es como la de la Diosa Hathor, en forma de rollo. Y en el Imperio Nuevo las pelucas se hacen pesadas con moños trenzadas, divididas en dos o en tres, o sencillas con grandes adornos de oro o coronas nenúfares. En la Época Amarna se regresa a la peluca del Imperio Antiguo de melena y al finalizar este periodo entonces se usa la peluca larga.
El calzado era sandalia con suela de cuero, de hoja de palma, de esparto, junco o papiro; se ataban con cordones de cuero, metal o fibras. Usaban cosméticos, pintaban sus ojos, usaban color en las mejillas y en los labios y también usaban perfumes.
El paso del tiempo a través de las dinastías en Egipto no marcó mucha diferencia en su moda, sin embargo, podemos ver una leve transformación de ésta que aunque cambiaba sutilmente. Siempre pretendía destacar el cuerpo femenino, la coquetería y la seducción en el cabello, las ropas, los accesorios y los cosméticos que desde entonces usaban, sobre todo las mujeres, fueron de suma importancia para esta gran cultura.
Fuentes:
www.egiptomania.com
www.modahistoria.com