Edición marzo 2008



DE LA MULTITUD DE CAMBIOS

Extracto del libro “Mujeres de cierta edad”, de Marcela Guijosa

 

“Las mujeres de mediana edad comienzan a hablar de frente, a hablar por sí mismas, a hablar en defensa de otros, a decir francamente lo que piensan. (…) Comenzamos a aprender mejor a poner límites. Comenzamos a ser menos dependientes. Comenzamos a decir lo que ya no queremos.

“En Inventing the rest of our lives, Suzanne Braun hizo su propia lista, muy interesante, de cosas que “ya no”:
1.- Ya no quiero parecer una dama. No me pondré nunca más ropa incómoda. No me importan mis modales, no quiero ser popular. No entraré en pánico a la primera señal de desaprobación. No es mi interés prioritario quedar bien. No estoy para complacer a todo mundo.
2.- No les digo a mis amigas lo que deben hacer. No doy consejos a nadie. Ni siquiera confío en mis propias opiniones.
3.- Ya no voy a cargar resentimientos, nunca más. Ni voy a seguir acumulando cosas. Guardo algunos recuerdos, pero trato de no adquirir muchas cosas nuevas.
4.- No me tomo las cosas tan a pecho. Casi nada es de vida o muerte. Soy menos sentimental.
5.- Pero otras ya no las tomo tan a la ligera.
6.- Ya no hago listas de “pendientes por hacer”. Trato de ya no controlar.

“¿Cuál sería tu lista de cosas que “ya no”? Podrían ser, por ejemplo, además de muchas de las anteriores, ya no voy a esperar al príncipe azul o ya no voy a pelear con mi marido. Ya no voy a gastar tanto dinero en ropa o ya no voy a ahorrar tanto. Ya no voy a pretender educar a mis hijos. Ya no voy a ir a esas reuniones tan aburridas con los Rodríguez. Ya no voy a estar disponible siempre que me requieran. Ya no voy a tomar tanto café. Ya no me voy a pintar el pelo. Ya no voy a seguir actuando siempre como la Madre Teresa de Calcuta…

“Al igual que en la adolescencia, sentiremos una crisis de identidad. ¿Quién soy? En la mediana edad volveremos a vivir esta pregunta con una intensidad que no habíamos sentido durante treinta o cuarenta años. (…)

“Hoy comenzaremos a vivir para el adentro. Eso es lo que necesitamos y lo que queremos. Volvernos a encontrar, reconocernos. Decidimos cuidarnos a nosotras mismas. No sólo es ir a darnos un masaje: es aprender a oírnos con calma. Es decir “no” a tanto compromiso de antes. Es darnos un descanso.

Nos darán culpas por querer eso. Pero poco a poco gozaremos al reencontrarnos con ese viejo yo medio enterrado, medio olvidado.”

 

 

Editorial
Enviar comentario

 

 

 

 

 

 

Informacion Legal | Publicidad | Directorio
Hecho en México
Sirius Fem, www.siriusfem.com y www.siriusfem.com.mx son marcas registradas, Derechos Reservados.