Edición marzo 2008


RESPUESTA SEXUAL

Por: Natalia Carrillo Perea

 

La respuesta sexual, como su nombre lo indica, se refiere a las reacciones del organismo ante un estímulo que provoca deseo, la consecuente excitación y en ocasiones el orgasmo. Es decir, es la sucesión de acontecimientos corporales y psicológicos que conducen al individuo a experimentar sensaciones de tipo erótico. La respuesta sexual humana está integrada por seis fases: estímulo sexual efectivo, excitación, meseta, orgasmo, resolución y periodo refractario.

Estímulo sexual efectivo (ESE)
Se presenta indistintamente para el sexo femenino y masculino, y se refiere a cualquier situación que provoque una respuesta sexual en un ser humano.

Bajo condiciones normales, la excitación es una respuesta orgánica común a cualquier raza que ocurre gracias a la percepción sensorial (mecanismo mediante el cual el organismo es capaz de reaccionar ante los estímulos internos y externos y mantener contacto con su medio ambiente). En este proceso los cinco sentidos juegan un papel fundamental, ya que a través de ellos se transmiten al cerebro los elementos responsables de la excitación. A partir del sentido de la vista generalmente es más común en los hombres que en las mujeres, ya que ellos suelen darle un valor más erótico al cuerpo, aunque para ambos la expresión facial suele ser un estimulante. Generalmente el oído es un factor más importante para las mujeres que para los hombres, ya que el 45 por ciento de ellas considera importante hablar durante una relación sexual, mientras que sólo el 25 por ciento de ellos le otorga relevancia a las palabras. El gusto afecta nuestra sexualidad porque va unido al olfato.

Sin embargo, no todas las personas responden biológica ni psicológicamente a los mismos estímulos, ya que en lo que a excitación se refiere, el gusto se rompe en géneros. Según un estudio realizado en 1999 por la sexóloga norteamericana Ruth Westheimer más del 75 por ciento de las personas se excitan con las caricias, el 56 por ciento con los besos, el 37 por ciento con el masaje erótico y sólo el 2 por ciento experimentan excitación sexual al escuchar un poema de amor.

Las demás etapas de la respuesta sexual se separan en femeninos y masculinos:

 

RESPUESTA SEXUAL FEMENINA

Excitación.

a) Lubricación vaginal, que es directamente proporcional a la intensidad del deseo. Esta trasudación se suspende después de los primeros 5 a 10 minutos.

b) La vagina sufre de modificaciones en su estructura, se vuelve más ancha.

c) Elevación y dilatación del clítoris debido a la congestión de sus dos cuerpos cavernosos. A este proceso se le denomina “Elongación del clítoris” en lugar de “erección”.

d) Los labios mayores se hinchan y se abren para exponer el orificio vaginal mediante un fenómeno de aplanamiento, separación, elevación y aumento de diámetro.

e) Los labios menores incrementan su volumen hasta en un 50 por ciento y se tornan más oscuros; proceso conocido como “Piel sexual”.

f) Los pechos se congestionan en su totalidad, lo cual tiene como resultado un aumento en su tamaño de hasta un 25 por ciento, los pezones se erectan, se endurecen.

g) Aceleración de la presión arterial, de la frecuencia cardiaca y de la frecuencia respiratoria.

Si la excitación se mantiene a un nivel óptimo se presenta la siguiente fase, en la cual el organismo continúa respondiendo con algunos otros fenómenos.

Meseta.
Es considerada como el preámbulo del orgasmo y es aquel momento en el que la persona se siente que está a punto de alcanzar el clímax. Los cambios característicos de esta fase son los siguientes:

a) Cambio de color de los labios menores, que se colorean de un rojo escarlata intenso.

b) Sólo el orificio y el tercio inferior de la vagina aprietan al pene, y por tanto, es de este contacto más o menos íntimo y solamente de este contacto del que se desprenden las sensaciones subjetivas de una vagina estrecha o ancha.

c) El clítoris asciende y se descubre de su capuchón o prepucio, lo que da testimonio de la eficiencia de la estimulación sexual y por lo general de un inminente orgasmo.

Orgasmo.
Esta palabra proviene del vocablo griego Orgasmon (“estar lleno de ardor”), y el orgasmo es un estado psicológico de gran excitación sexual y gratificación de los sentidos. La contracción involuntaria que se produce como resultado de la emoción que produce tal estado deja al cuerpo sumergido en sutiles niveles de conciencia, y el placer que genera el también conocido como “Clímax” suele ser una de las experiencias más intensas que el organismo puede percibir.

Los cambios que caracterizan a esta etapa de la respuesta sexual humana son los siguientes:

a) Percepción subjetiva de placer, que puede ser de una intensidad tal que entrañe una pérdida del control o del sentido de la realidad.

b) Contracción de los músculos de la vagina y del esfínter anal, de manera involuntaria. La contracción también se presenta en los músculos de los órganos genitales internos (Trompas de Falopio y útero).

c) El ritmo cardiaco puede llegar hasta 120 pulsaciones por minuto.

d) La piel, zona erógena por excelencia, participa en la vasoconstricción general como lo atestiguan el rubor sexual y la hipersudoración, siendo incluso ésta última un criterio de medida del deseo sexual.

e) En algunos casos se puede presentar una eyaculación a través de la uretra por estimulación del Punto G.

A diferencia del hombre, la mujer recurre con mayor frecuencia a la sexualidad no para descargar una tensión biológica, sino para expresar la plenitud de su feminidad; y generalmente no para satisfacer una función erótica, sino para comunicarse en todos los planos. Sin embargo, el orgasmo femenino es mucho más sensible a los factores de inhibición.

Hasta la fecha se han reportado científicamente tres tipos de orgasmos en las mujeres:

    • El orgasmo clítorovulvar o externo, que se logra a través de la estimulación directa del clítoris, de los labios vulvares, de la entrada de la vagina y de la zona que rodea a estas estructuras.

    • El orgasmo coital o profundo, que se logra por movimientos de penetración vaginal activos, los cuales ejercen una presión constante y repetida sobre la zona de la Fascia de Halban o Punto G.

    • El orgasmo reflejo, que se logra por la estimulación indirecta de los órganos sexuales a través de la penetración anal o a través de la estimulación de otras partes del cuerpo, no siempre consideradas como eróticas, como las axilas, los pies, etcétera.

Resolución.
Finalmente, se llega a una sensación física y psíquica de calma debido de alguna forma a que los cambios hormonales y neuronales que desata el orgasmo provocan la liberación de endorfinas por parte del cerebro, las cuales asemejan al opio y proporcionan una sensación de bienestar.

Periodo refractario.
Se define como el tiempo que necesita un organismo para volver a reaccionar ante un estímulo sexual efectivo. Por lo general, en la mujer este periodo es más corto que en el hombre, de lo que deriva su reconocida capacidad multiorgásmica. Algunos investigadores sostienen la teoría de que en la mujer no hay periodo refractario.


RESPUESTA SEXUAL MASCULINA

Excitación.

La excitación sexual está provocada por señales sensoriales o psíquicas específicas, cuyo efecto es hacer pasar al pene del estado flácido al de erección. Además de este cambio tan objetivo, podemos mencionar que las arrugas o los pliegues del escroto se alisan poco a poco, los testículos se acercan más al cuerpo y aumentan ligeramente de tamaño, los pezones se erectan en algunos casos, hay un incremento en la frecuencia cardiaca, en la presión arterial y en la frecuencia respiratoria.

La erección no siempre se desencadena de forma inmediata ante cualquier estímulo erótico, ya que su funcionamiento está influenciado por numerosos factores del entorno y del propio individuo. Experimentarla sólo significa que se está desencadenando un mecanismo reflejo que normalmente, pero no necesariamente, acompaña a la excitación sexual.

Meseta.

Los cambios que caracterizan a esta fase de la respuesta sexual humana son:

a) Presencia de líquido pre-eyaculatorio

b) Aumento del diámetro del glande, que además suele adoptar una tonalidad más obscura debido al acopio de sangre.

c) Hinchazón de los testículos, que crecen en un 5 por ciento.

Orgasmo.

Si avanzada ya la fase de meseta la estimulación sexual continúa siendo efectiva, se llega a un punto en que el organismo libera de golpe la tensión sexual acumulada. A esto se le llama “orgasmo”, después del cual queda una laxitud y tranquilidad total, siendo ésta una sensación subjetiva de placer por la dificultad que entraña el desequilibrio desde el punto de vista de la percepción personal.

Durante esta etapa los cambios más característicos son el aumento del ritmo cardiaco, respiratorio y de la sudoración.

Cabe hacer la aclaración que orgasmo y eyaculación no constituyen un solo e idéntico proceso y que uno no siempre va acompañado del otro, aunque en la mayoría de los hombres ambos se producen simultáneamente.

El orgasmo se refiere a las súbitas contracciones musculares rítmicas en la región pélvica y en otras regiones del cuerpo mientras que la eyaculación hace referencia a la expulsión del semen, lo que a veces sucede sin que se produzca el orgasmo.

Las etapas de la eyaculación son:
+Inminencia eyaculatoria, en la cual el semen provoca la sensación, pero todavía es controlable.
+lnevitabilidad eyaculatoria, que se presenta unos cuantos segundos después de la inminencia eyaculatoria y es el tiempo que tarda el semen en llegar al meato urinario. Este retardo origina la sensación de haber llegado al límite de su control y una vez que se ha alcanzado este punto, no es posible detener la eyaculación.


Resolución.

Se caracteriza por:

a) Pérdida de la erección en dos etapas: Una rápida como resultado de las contracciones orgásmicas que succionan la sangre del pene, y otra final y lenta que lleva a la flacidez total hasta que los testículos vuelven a su tamaño normal y descienden al escroto.

b) Si la excitación ha sido intensa pero no ha habido orgasmo, la resolución dura un poco más de tiempo y en ocasiones, al igual que en la mujer, puede provocar una sensación de pesantez o de molestia.


Periodo refractario.

Después de la eyaculación y sólo después de la eyaculación total y no del orgasmo, el hombre presenta un periodo refractario en el transcurso del cual todo estímulo sexual es ineficaz. Este periodo tiene una duración variable que va de algunos minutos en el adolescente, a varias horas en el adulto y hasta días en el anciano.

En la medida en que la educación sexual deje de plantear situaciones diferenciales drásticas entre hombres y mujeres, se lograrán respuestas fisiológicas más naturales en uno y otro género, lo cual evidenciará que las respuestas sexuales en ambos tienen mayor similitud de lo que se piensa.

 

 

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