Edición marzo 2008

siriusfem, mi sociedad


SI SE AUSENTARA LA PRIMAVERA
(CUANDO LA PRIMAVERA DEJE DE SERLO)

Por: Laura Sainz             


“No solamente el sol nos la anuncia con sus rayos tempraneros y su ocaso tardío, la noche se hace más breve para darle paso a los días colmados de tonos multicolores, aire lleno de esporas, polen, insectos imperceptibles, y docenas de olores y sonidos que extienden la alfombra para engalanar la caminata de la primavera”.

Repentinamente todos nos volvemos más bellos y joviales, apreciamos detalladamente la renovada hermosura de la naturaleza que nos rodea. Cada uno de nuestros sentidos se despierta fibra a fibra, percibimos de manera especialmente optimista, observando el germinar de las semillas, frutos, flores, y demás. Olemos, sí, captamos por medio del olfato el aroma a sol, humedad y lluvia, que se fusionan con la tibieza y ligereza del tranquilizante y sabio viento, para abrazarnos, consentirnos, envolvernos en su nicho durante los noventa y dos días siguientes.

Muy probablemente ya para el mes de febrero los fríos nos habrán cansado, las chamarras se habrán sentido pesadas, las botas con peluche que en diciembre se sintieron deliciosas, entonces se habrán sentido asfixiantes, y como resultado esperaríamos de manera ansiosa a la siguiente estación del año.

No obstante, la primavera no es la misma a como lo era hace 50 años, ahora no se presenta el 21 de marzo, sino entre 11 y 20 días antes (según el Panel Internacional para el Cambio Climático, IPCC) las temperaturas comienzan a incrementarse, los árboles recuperan su follaje perdido en otoño y los animales e insectos emergen de sus escondites invernales.

A dichos cambios se les da gran importancia por cómo la Tierra reacciona a ellos, ya que se alteran ciclos biológicos, ecológicos, agrícolas, socioeconómicos, entre otros, además de provocar las olas de calor como las que se sienten desde 1999.

Así, actualmente pasamos del frío al calor sin previo aviso.

Mis padres me comentan que cuando eran niños no necesitaban ni siquiera echarle un vistazo al calendario para detectar que se pasaba de una estación del año a otra, los cambios climáticos se daban gradualmente, se advertían de manera discreta. “Cuando comenzaban los vientos a finales de febrero nos dábamos cuenta que se acercaba la primavera, ahora ya no sé cuándo termina una estación y comienza otra, parece que todas se fusionaron en una, se han vuelto un popurrí”, menciona mi mamá.

¿Qué pasaría entonces si viviéramos en un constante verano o invierno? No hace falta reflexionar tanto para saber la respuesta, sólo basta con mirar a nuestro alrededor y deducir que las cosas no estarían ni cerca de ser lo que son ahora -con todo y una primavera distorsionada-.

Quizás, si desaparecen todas las cualidades de la primavera, ninguno de los seres vivos tengamos la oportunidad de renacer nuevamente, de tener ese contacto con la naturaleza, en donde la lluvia nos une con el cielo a través de sus gotas de agua, las flores sueltan su aroma para traernos de nuevo aquellas sensaciones de temporadas pasadas o de amores nuevos que despiertan nuestro deseo por sentirlos cerca; muchas vidas animales surgen y el ambiente es de celebrar la existencia.

Es cierto que últimamente se habla mucho de “Salvar al Mundo” en todos los medios de comunicación, e incluso algunas transnacionales se han unido –por mera mercadotecnia, solidaridad o preocupación- en la insistencia de modificar nuestros hábitos para con el medio ambiente, así cualquier cambio que en nosotros surja de la necesidad espiritual de conservar y permanecer en la Tierra será trascendente en los próximos años y muy posiblemente ayude, en gran medida, a la trascendencia de todas las especies vegetales y animales que vivimos en este planeta.

Los seres vivos necesitamos todos los ciclos de vida del universo, requerimos experimentar y sentir cada una de sus elementos, anhelar todas las estaciones y no privarnos de ninguna porque entonces, la Vida de ninguno de nosotros sería completa.   

 


Enviar comentario

 



 

 

 

 

Informacion Legal | Publicidad | Directorio
Hecho en México
Sirius Fem, www.siriusfem.com y www.siriusfem.com.mx son marcas registradas, Derechos Reservados.