Revista mensual Edición mayo 2008

Por: Alicia Ortiz Magaña
A Xochitl
Este es un espacio en el que se habla de la mujer y para la mujer. Y en repetidas ocasiones hemos dicho que la maternidad es parte intrínseca de ella, sin embargo creo que es, por lo mismo, una elección que puede hacer. Es un hecho que sólo la mujer puede vivir la experiencia de dar a luz, parir un hijo; lo que la pone en una posición obligada por la sociedad masculina en la que vivimos de sentirse mujer solamente si ha tenido hijos, que su condición de mujer yace sólo en su condición de mamá.
Por esta razón quiero honrar en este espacio a las mujeres que han decidido no ser madres por elección propia y asumiendo los riesgos de la presión constante que la sociedad ejerce. Creo admirable y respetuosamente que decidir no tener hijos, independientemente de su estado civil, es una decisión que requiere de mucho valor y respeto propio, porque elegir en “contra de la corriente” cuando el entorno te presiona a “convertirte en una gran mujer” a través de dar un hijo, nieto, sobrino, o solamente un ciudadano más que pueble el planeta; no es una decisión fácil.
El tema de la elección de la no maternidad lo he solicitado en repetidas ocasiones para compartir en este espacio, pero difícilmente alguien se atreve a compartir su definitiva conciencia de elección o su decisión por la no maternidad, incluso conozco pocas mujeres que lo han dicho convencidas. Algunas lo ven como una oportunidad que no se les ha presentado, como una decisión que se ha dado porque el tiempo se ha pasado y se adaptan, pero no es una elección consciente.
Conozco una mujer que admiro y que ha ventilado en repetidas ocasiones la preocupación de la respuesta de su entorno al comunicar su determinación de no ser madre y, a pesar de decirlo convencida, he oído el consejo de darse tiempo para que quizás luego recapacite. Y veo cómo es desesperante ver que no es escuchada. Porque dentro de la sociedad es difícil aceptar que alguien se atreva a decir una “atrocidad” de semejante magnitud, ¡¡¿¿cómo una mujer puede renunciar a su “prácticamente” única función que le corresponde en la vida que es ser mamá??!!
“Ser o no ser madre, esa es la cuestión” de Cristina Mendoza, es un artículo que habla de este tema como una recopilación de varias voces de diferentes mujeres, de diferentes edades que propone una buena referencia de la opinión y de las circunstancias que han vivido ellas.
Creo que la cuestión es que te des la oportunidad de preguntarte y contestarte honestamente si esa es tu verdadera vocación, que la idea de decir: “no me interesa tener un hijo” no te cause esa sensación de culpa, de ser una mala mujer o de estar defectuosa por extraña y poco usual que sea tu necesidad.
Por otro lado, he visto a muchas (quizás más de las que hubiera querido) pseudoeducando o… desatendiendo a unos hijos que seguramente no querían tener y que por obligación familiar o del esposo, presión social o por ser parte del consenso, ni siquiera se preguntaron si querían, simplemente dieron el paso que correspondía. Desgraciadamente así hay numerosos casos: viviendo una maternidad obligada y una feminidad frustrada, por creer que únicamente se llega a la conciencia de la mujer por éste medio.
Y sí, podemos ver cuan importante es el concepto de los hijos para una madre, que de hecho vive por y para ellos, se entrega y se da sin importarse ella misma, con el estandarte de ser una buena madre que se entrega y se niega a sí misma a favor de los suyos. Creo que una madre es algo mucho más grande que eso, es mujer antes de ser madre. Pero esto lo debe aceptar para que lo viva con conciencia y que le permita disfrutar de su espacio de mujer y de madre ya sea que lo elija en su experiencia de vida. O que… como honramos en esta ocasión, haya elegido ser mujer y no ser madre.