Revista mensual Edición mayo 2008
Extracto del libro: “Hay dos clases de Mujeres” de Alonso López Negrete.
“La felicidad es trifásica: incluye una actitud anímica, una emoción y una perspectiva de la circunstancia; además es fácilmente escondible o eludible, pues sólo una mente flexible que se adapta a la armonía del aquí y el ahora es capaz de encontrarla y mantenerla. En el momento en que se inventa un faltante, perdemos fácilmente la armonía, por poner la atención en la carencia y no en la abundancia.
“Por eso parece tan difícil lograr el estado de felicidad, pues al decidir que para estar felices necesitamos el total de satisfactores soñados, su búsqueda constante, y a veces desenfrenada, nos impide apreciarla cuando se le obtiene. Su fragilidad nace de que somos nosotros mismos sus generadores y receptores.
“Sin duda nuestro objetivo o destino en esta Tierra es nuestro perfeccionamiento mental y espiritual. En la perfección, la felicidad es esencial. Es ineludible vivir la felicidad para nuestra perfección.
“Que no nos extrañe sentirnos infelices si no tenemos la flexibilidad intelectual para encontrar nuestra felicidad y la disciplina mental para propiciarla generando calma, paz y mesura. Es una decisión de nuestra mente que nos inspira una actitud /búsqueda favorable de estos estados anímicos. Por ejemplo, muchas mujeres se impiden el ser felices por creer que no lo merecen, como consecuencia de patrones de formación, como “admirar” más a la mujer sufrida que a la feliz.”