Acusar a los demás de los infortunios propios es un signo de falta de educación. Acusarse a uno mismo, demuestra que la educación ha comenzado.
—

Buscamos tener un hijo, primero porque la naturaleza de mi cuerpo lo requería como protocolo de tradiciones y costumbres, después porque el hecho de casarte implica reproducción casi forzosa. Buscamos no tener un hijo durante el tiempo en que nuestro entorno lo esperaba y supimos que no queríamos un hijo o varios hijos para cumplirle “al público” y decidimos caminar juntos ...