¡Arriesga! ¡Arriesga lo que sea!… Haz lo más difícil del mundo para ti.
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Así es la reacción de la mayor parte de mis alumnas de literatura cada vez que empezamos a leer Un cuarto propio de Virginia Woolf o La mujer rota, de Simone de Beauvoir. Desde hace casi dos décadas ejerzo la docencia no sólo en el ámbito universitario, sino también en círculos de lectura. Semestre tras semestre, ciclo tras ciclo, programa ...