Los seres humanos no nacen para siempre el día en que sus madres los alumbran, sino que la vida los obliga a parirse a sí mismos una y otra vez.
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Decía mi abuelo: “A dormir a la tumba, la vida es muy corta como para gastarla durmiendo”. Muy adecuada afirmación, pero dormir tiene sus grandes beneficios.
Hoy por hoy las personas estamos muy ocupadas y hasta preocupadas por todo lo que tenemos que alcanzar a hacer en un día que, en ocasiones, nos quita el sueño o no nos permite dormir y descansar adecuadamente. Lo que nos provoca mal vivir.
Investigadores de varias universidades prestigiosas han presentado resultados de sus estudios e informan sobre las bondades de un buen sueño, entre ellas:
* Somos más sanos ya que al no descansar el sistema inmunológico se deprime y nos hace más vulnerables a los virus y más susceptible a enfermedades.
* Nuestro organismo está en mejor estado, le costará menos trabajo llevar a cabo actividades deportivas y de coordinación. Al dormir menos tu cuerpo se debilita, está menos dispuesto que los días de reposo adecuado.
* El cuerpo humano es una máquina maravillosa y siempre está siguiéndonos el ritmo, lo que le provoca cierto desgaste y para repararse necesita tiempo, ayúdale. Por ejemplo: una hora extra de sueño por día ayudará a limpiar los depósitos de calcio que se fijan en las arterias coronarias, lo que te ayudará a reducir los riesgos de un infarto.
* Todo el tiempo que estás despierto, auque estés acostado, el cerebro trabaja sin parar y él también necesita un periodo para procesar lo vivido.
Por razones como estas, se recomienda que los niños mínimo duerman 8 horas y según su edad, si descansan 12 horas es adecuado. Para los jóvenes y adultos es importante por lo menos dormir 6 horas diarias. La mejor opción para una vida sana y feliz son 8 horas por noche.
¡Dulces sueños!