Felices los que eligen, los que aceptan ser elegidos.
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El rincón de las antiguas y nuevas cocineras: ¡anfitriona a la italiana!
¡Vaya que quedar bien con los invitados puede ser agotador! Y más cuando nos pasamos el día entero preparando la cena, tanto que al momento de comenzar la labor de anfitrionas estamos muertas de cansancio… incluso hasta nos perdemos media fiesta por darle los últimos toques a todo o simplemente porque estamos en calidad de zombis.
¡Ya no más! En esta edición les comparto secretos robados del recetario de mi mamá, de mi amiga polaca Sabina y del sentido común (y práctico) para los primeros tiempos de esa cena especial.
Recetas prácticas que fingen ser italianas:
Espagueti a la Carbonara (mexican style)
200 gramos de espagueti
8 rebanadas de tocino (o un poco más, nunca sobrará)
4 huevos batidos
½ taza de queso parmesano (de preferencia fresco)
¼ cucharadita de sal (o vayan tanteándolo, quizás necesite más)
Pimienta negra molida al gusto (yo diría: muuucha pimienta, para mí éste es el ingrediente secreto para que quede realmente bueno. O pueden ponerle un poco y llevar el triturador de pimienta entera a la mesa y que cada quién lo sazone).
Dora el tocino en una cacerola, que no quede muy tieso. Pártelo en pedacitos pequeños. Cuece el espagueti, que quede al dente. Esto se comprueba de dos formas: cuando lo pruebas está suave por fuera y firme –no crudo- por dentro, o, una más chistosa pero igualmente efectiva: avienta un espagueti a la pared. Si se queda pegado es que está al dente. Si está sobrecocido se caerá, igual si está crudo.
Escurre el espagueti y ponlo en un sartén amplio junto con el tocino a fuego bajito. Añade los huevos, revolviendo bien, la sal y la pimienta hasta que cuaje un poco. Espolvorea con queso y sirve.
Sopita polaca con Tortellini
Originalmente eso lo aprendí con Barszcz o sopa polaca de betabel. Así que si se aventuran a cocinarla, adelante. Yo propongo una versión un poco más italiana: sopa de jitomate, o crema. Sí, ya sea en sobrecito o en lata, el chiste es escoger un buen tortellini. Éstos los encuentras en la parte de comida fresca (refrigeradores donde están los yogurts) y están rellenos de espinaca, queso o jamón. Yo recomiendo estos dos últimos… porque no me gustan las espinacas, pero ahí cada quién.
Puedes hacerlo de dos formas: si es sopa de jitomate (no crema) pones a cocer los tortellinis con la sopa (todo junto), nomás sigues las instrucciones. Si elijes crema, hazlo por separado. Sigue las instrucciones de la lata y para cocer el tortellini es exactamente igual que cualquier otra pasta: agua hirviendo, sal y echarle ojo para que se cueza. También debe de quedar firme, nomás que esta no la avientes a la pared, eso sí no es buena idea.
Cuando ya esté lista la sopa, sirve calientita y coloca 3 o 4 tortellinis en cada plato.
¡Voilá! Ya tienes dos buenos platillos para tu cena.
EXTRA: Como no vamos a hablar de platos fuertes (por el momento), les dejo algunas sugerencias para segundo plato y postre, súper fáciles. Como la pasta suele ser pesada, qué tal una ensalada mediterránea (¿así o más italiano?) o un salmón marinado. De postre, ¿qué mejor que Gelato? En todo México ya hay heladerías a la italiana, así que vas y te surtes de tu sabor favorito, lo sirves con una palita (para darle el toque romano) y ¡tarán! Nunca más estarán agotadas en la cena y seguro sus invitados estarán complacidos.
¿Se avientan a probarlo?