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Lo mejor es prevenir

Benjamín Franklin dijo hace muchos años que “una onza de prevención vale tanto como una libra de curación”, la traducción de lo anterior sería: una adecuada utilización del concepto de prevención, podría ser el centro de múltiples cambios, no sólo en cuestiones de salud, sino para evitar accidentes y otras situaciones de diferentes tipos y circunstancias.

prevención Lo mejor es prevenirEn los últimos años las prácticas de prevención han adquirido gran importancia, ya que han fomentado un estilo de vida saludable reduciendo de esta manera los riesgos de enfermedades. Nos han enseñando que modificando nuestras conductas y hábitos, observándonos y detectando a tiempo los primeros síntomas de enfermedad podemos influir favorablemente en el control de la de aparición de enfermedades o en su gravedad.

Aliméntate adecuadamente

La prevención implica desarrollar acciones para anticipar eventos o enfermedades que eviten situaciones no deseadas y promover la integridad y bienestar de las personas en general.

Los siguientes puntos son una síntesis de las recomendaciones que pueden contribuir a prevenir determinados tipos de cáncer y otras enfermedades crónicas; y en todo caso, también son útiles para seguir una dieta saludable.

* Evitar el sobrepeso y la obesidad.

* Mantener una actividad física moderada.

* Comer entre 400 y 800 gramos de frutas o verduras variadas, al día.

* Consumir entre 600 y 800 gramos diariamente de legumbres, cereales (grano), tubérculos y otros alimentos de origen vegetal.

* Evitar el consumo de alcohol. En el caso de que se consuma, se tiene que limitar a dos copas o menos por día en los hombres, y a una copa o menos por día en las mujeres.

* Limitar el consumo de carne roja a menos de 80 gramos diarios. Es preferible comer pescado, pollo u otros tipos de carnes.

* Limitar el consumo de grasa de origen animal y de los alimentos grasientos en general.

* Reducir el consumo de alimentos conservados en sal.

* Evitar comidas que se hayan podido estropear por estar mal conservadas.

Una alimentación correcta, variada y completa, permite por un lado que nuestro cuerpo funcione con normalidad y que cubra nuestras necesidades biológicas básicas y por otro, previene o al menos reduce el riesgo de padecer ciertas alteraciones o enfermedades a corto y largo plazo. Basta con recordar el impacto que tienen en nuestra sociedad las enfermedades como hipertensión, obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, trastornos de la conducta alimentaria e incluso ciertos tipos de cáncer, todos relacionados con una alimentación desequilibrada. No es, normalmente, una relación directa de causa-efecto, pero sí supone uno de los factores que contribuye a aumentar el riesgo de aparición y desarrollo de dichas enfermedades.

Cuida la higiene de tus manos

* Un buen lavado de manos debe incluir las muñecas: coloca una mano sobre la otra, intercala los dedos y frota bien por los dos lados de la mano y los dedos. Lava con agua sus manos, aplica suficiente jabón que te permita cubrir las dos manos por los dos lados. Cuida también el aseo de tus uñas al lavar tus manos, limpia cada una.

* Lávate las manos con frecuencia, usa agua corriente y jabón, restriégalas muy bien, enjuágalas completamente y sécalas con una toalla limpia.

* Lávate las manos al llegar al trabajo o a tu casa, sobre todo si usas el transporte público.

No sólo se previenen enfermedades

Los accidentes son la causa más frecuente de consulta en los servicios de urgencias durante la infancia y la adolescencia. Recuerda que desde antes de que tus hijos nazcan debes modificar poco a poco tu casa para hacerla segura para ellos, pues durante los dos primeros años de vida es el hogar el escenario de la mayor parte de los accidentes. Cuando crezca, éstos serán más frecuentes fuera de casa: en la calle, en el colegio o durante las actividades deportivas.

La mayoría de los accidentes se pueden prevenir, nadie está exento de sufrir algún tipo de incidente, pero sí podemos evitarlos, ya que la mayoría de ellos pueden mantenerse alejados y controlados de nosotros, si hacemos de nuestro hogar, trabajo, colegio, sitio de recreación o incluso las calles sitios en donde prevalezcan el orden, la limpieza y el respeto a las normas de seguridad establecidas.

Entre los primeros lugares en accidentes, se encuentran los de tránsito, las caídas, las intoxicaciones, ahogamientos, incendios y quemaduras. Los accidentes de tránsito tienen un gran impacto; el alcohol, la velocidad, el estrés, el uso de teléfonos celulares, son algunos de los factores de riesgo que contribuyen a ellos. También es importante tomar en consideración las medidas establecidas para enfrentar fenómenos naturales, antes, durante y después de los eventos, para lo que hay que consultar las acciones que establece protección civil.

Es cierto que no podemos aislarnos, que todo tiene un grado de riesgo y peligro, pero lo importante es aprender a convivir con estos factores y poder controlarlos para evitar accidentes, para lo que es muy importante enseñar a los niños desde muy pequeños a detectar las situaciones, lugares o elementos peligrosos para evadirlos, avisar o actuar cuando sea necesario.

Tú eres lo más importante y para cuidar o proteger a los demás, es necesario que recuerdes que primero tienes que aprender a hacerlo tú. ¡Cuídate!

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