Los hombres sabios nos han enseñado que no sólo hay que elegir entre los males el menor, sino también sacar de ellos todo el bien que puedan contener.
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Un tema de actualidad es el famoso Virus del Papiloma Humano (VPH), recientemente se lanzó al mercado una nueva vacuna para este espécimen, pero ¿Qué es?
A ver, un virus es una partícula de información genética que anda por la naturaleza, no es un bicho ni una bacteria, no tiene vida propia, pero al mismo tiempo es capaz de crecer y reproducirse, algo complicado de explicar. Todas nuestras células tienen información genética, cuando nos infecta algún virus, lo que sucede es que esa información del virus se incluye en nuestra propia información genética. El cuerpo es muy sabio, y cuando se forman nuevas células, por ejemplo de la piel, tenemos un sistema policiaco que vigila que esas nuevas células estén sanas; si notan algún cambio, estos policías se encargan de deshacerse de esa célula “malhecha”. Cuando alguna de estas células se escapa de estos guardianes es que se inicia el cáncer.
Casi todas las células del cuerpo están en continua regeneración, menos las neuronas, así que somos susceptibles de tener cáncer en todo el cuerpo; el cáncer cerebral es de otras células y no de las propias neuronas.
El cuello del útero es la parte inferior del útero (o matriz) que conecta con la vagina. Entre la parte externa y la interna del cuello del útero, hay un área que experimenta varios cambios en determinados momentos de la vida de las mujeres (pubertad, partos, menopausia, etc.) y es aquí donde se originan la mayoría de los cánceres de este tipo.
De tal manera que nuestra vagina y el cuello de la matriz están en continua regeneración, ahí mismo tenemos este sistema de vigilancia policial, pues el virus del papiloma humano tiene especial afinidad por piel y mucosas.
Existen más de 100 tipos de este virus; alrededor de 30 infectan la piel de los órganos genitales, al menos unos 10 tipos son causantes de cáncer y dentro de estos existe de bajo y alto riesgo. De tal manera, que cuando te dicen que tienes infección por virus del papiloma humano, no necesariamente es una sentencia de cáncer, hay que saber qué tipo de virus es el que nos está infectando para tomar las medidas adecuadas.
El cáncer de cuello del útero es la segunda causa de muerte en mujeres de 15 a 44 años. Por otro lado, esta infección puede estar “dormida” incluso por años, y no darnos cuenta sino hasta varios años después de haber sido infectadas.
Más o menos el 50% de los hombres y mujeres con vida sexual activa han sido infectados con este virus en algún momento de su vida, y cuando están alrededor de los 50 años, 8 de cada 10 mujeres han estado infectadas. La mayor parte de estas infecciones son asintomáticas, sobre todo en los hombres, entonces no nos damos cuenta, por lo que la transmisión es frecuente y no se sabe que lo estamos transmitiendo. Para hacer el diagnóstico en las mujeres es necesario hacerse la citología vaginal (el famoso Papanicolaou) o existe también una prueba de sangre que lo detecta.
Lamentablemente no hay un medicamento que acabe con la infección, muchas veces nuestras propias defensas se “encargan” de deshacerse de ella, y en otras ocasiones hay que hacer algunos tratamientos directamente sobre el sitio afectado, como unas pequeñas cirugías.
La prevención también es un asunto difícil, pues los preservativos no protegen al 100% de esta infección, por lo que la vacuna es una medida preventiva importante frente al cáncer de cérvix. Sin embargo, ésta no es suficiente, como te dije antes, más o menos son unos 10 los tipos de virus causantes del cáncer, y la vacuna te protege solamente contra cuatro tipos, por lo que aún estamos expuestas a los otros seis, aunque, por supuestos, es una medida de prevención importante.
Más allá del feminismo, de porqué las mujeres somos las que debemos cuidarnos, es importante hacernos responsables de nuestra propia salud.