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Dualidad en las Relaciones Laborales

Abordar el tema de la dualidad exige iniciar por definir lo que significa. Según la Real Academia Española, es: “Existencia de dos caracteres o fenómenos distintos en una misma persona o en un mismo estado de cosas”. Lo que indica que se presentan circunstancias antagónicas en una situación semejante, que pueden causar oposición o contrariedad.

irma Dualidad en las Relaciones LaboralesEs muy común que en las relaciones laborales también se presente la dualidad en cuanto a los implicados en los diversos procesos organizacionales. La mayoría de las personas se ven insertadas en el sector productivo para la satisfacción de sus necesidades personales y sociales, principalmente.

En las situaciones del ámbito laboral se evidencian los estilos de trabajo y de liderazgo, entre otras cosas. En esta ocasión, más adelante se presenta una comunicación producida en alguna circunstancia determinada, que  se ubica en un centro de trabajo. Aparecen en la dualidad en las relaciones laborales, como principales protagonistas la autoridad y el sometimiento, que bien pueden denominarse poder y sumisión, o también, más coloquialmente: el jefe y el subordinado.

El diálogo se genera entre dos personas que tienen una situación común de trabajo, hay una estructura organizacional que, funcionalmente a uno le da más autoridad que a otro, sin que esto signifique necesariamente que el que tiene la mayor jerarquía sea la mejor persona, en cualquier sentido. Otra característica es que la persona subordinada pertenece al género femenino.

Los personajes involucrados en este diálogo son Julio y Abril.

Julio, es el jefe, que ocupa el nivel más alto jerárquicamente en la organización. Tiene un estilo totalitario. Se aferra a lograr lo que desea aún cuando tiene que realizar acciones que pueden denotar una falta de ética, no le importa; su motivación principal es llegar hasta donde él decide. Maneja una doble moral, en cuanto a la cuestión laboral, cuando conviene, es muy respetuoso de la filosofía de la organización.

Cuentan los que saben que ha hecho fraudes económicos en esa empresa, obviamente en forma velada. No delega a sus subordinados, seguramente porque en el fondo les tiene desconfianza o algo de temor de que sean mejores que él. Tiene facilidad de palabra y le gusta ser protagonista en todos los actos en los que debe aparecer. Al exterior de la organización, tiene muy buena reputación y tiende a tratar a las personas con mucha “mano izquierda”.

Abril, es una mujer que se ha preocupado por prepararse académicamente y en el ámbito laboral. Asume la ética en su desempeño profesional y personal. Para ella ha sido cuesta arriba llegar hasta donde está en el aspecto de trabajo. Su estilo es más democrático y observa la normatividad de la empresa. Dentro de la estructura de la organización tiene un puesto de alta jerarquía, pero dado el estilo de su jefe, no tiene facultamiento. Ella es exigente consigo misma y con los demás. Prefiere que las actividades se realicen como marcan los cánones y se jacta de trabajar muy bien y de tener buenas relaciones humanas con sus compañeros de trabajo y con las personas que tienen que ver con la empresa en la que colabora.

Era una mañana cualquiera, en el centro laboral cuando Abril recibió una llamada telefónica de la asistente de Julio, en la que le indicaba que era importante que acudiera inmediatamente a la oficina de éste, pues quería hablar con ella. Abril llevó consigo algunas cosas que pudiera necesitar para anotar lo que Julio le dijera y fue el tiempo que le tomó para llegar a la oficina. La asistente le indicó que esperara un momento ya que Julio estaba ocupado en un asunto con otras personas, lo que le obligó a Abril tomar una actitud estoica.

Cuando llegó el momento, la asistente le pidió a Abril que pasara a la oficina de Julio. Después del saludo inició la conversación:

Julio, con un tono de voz diferente al común, sin alterarse, dijo: “Quisiera comentar contigo una situación que me ha llegado por varios medios, con relación a tu comportamiento”.

Abril, sorprendida, preguntó: “¿A qué situación te refieres?”

Julio: “Me dijo la jefa del área de comunicación que un grupo de proveedores se habían quejado de que eres muy exigente y que tienes malas formas para pedir las cosas”.

Abril: “Ya sé de qué grupo de proveedores se trata. Las principales características de esas personas son la irresponsabilidad y la falta de respeto, lo que me obligó a ser un poco más enérgica con ellas”.

Julio: “Pues eso no es posible, ya que nos expones a perder el contacto con ese grupo de proveedores y nos pueden dejar, además de que esa actitud va en contra de los valores de nuestra empresa”.

Abril: “Considero que la atención que les brindé fue la adecuada, sólo que percibí que no les cae muy bien que les haga las indicaciones pertinentes y tienen comportamientos de rebeldía, se quejan de que les hago hincapié en cuáles son las actividades que deben desarrollar de acuerdo con el contrato que tienen que cumplir en la empresa”.

Julio, un poco molesto afirmó: “Pues te voy a pedir que cambies y que rectifiques la manera en cómo te conduces, tomando en cuenta que aquí eres mi subordinada y debes hacer lo que yo indique. Desde principios de año te he dado las instrucciones precisas que debes cambiar tu forma de comportarte, ya ves lo que sucedió en aquella reunión en donde tus compañeros evaluaron tu trabajo, parece que sigues en las mismas”.

Abril: “Yo no creo pertinente que se mencione esa ocasión nuevamente, ya que en su momento, fue platicada y a esta fecha se han dado los resultados, me parece que ya se habló de eso, es improcedente y no veo el caso de retomarla otra vez”.

Julio, con un tono alterado expresó: “Aunque ya se haya hablado parece que no me obedeces, me llegan quejas de ti a cada rato. Además, con relación a la tarea que te encomendé de entrevistar a una cliente, me dijo la encargada de esa sección que fuiste muy grosera con ella y que hasta la hiciste llorar. No estoy cuestionando tu capacidad profesional, lo que importa aquí son las formas de conducirte”.

Abril: “Con relación a ese caso, oportunamente te advertí que yo no quería atenderla pues me oponía a recibir lo que entregó ya que carecía de los requisitos que solicitamos en esta empresa. Claramente te hice mención de que yo quería evitar que al día siguiente reclamaras mi forma de proceder, y tú insististe en que la atendiera. Ya ves, aunque no fue al día siguiente, sucedió lo que te dije en aquella ocasión. Mi actitud con ella fue para retroalimentarla y para sugerirle que mejorara en la presentación de sus documentos, lo hice de la mejor manera”.

Julio: “Tengo en mi poder unos testimonios escritos en los que otras tres personas que presenciaron tu trabajo, incluyendo a la encargada de esa sección, afirman que tu actitud es prepotente, grosera, agresiva y que hiciste llorar a la cliente. Estos documentos están firmados por esas personas, ¿cómo voy a dudar de ellos?”.

Abril: “Qué buena oportunidad tuvieron de darte por escrito y firmar un reporte de los hechos, yo no conté con eso, pero están equivocados, yo actué de la mejor forma, con respeto, con consideración, bajo un clima adecuado para que  comprendiera la necesidad de mejorar su documentación, pues esta empresa no admite lo que ella presentó, además tuvo dos personas que la asesoraron. Por cierto, aquí te dejo la documentación a la que hago referencia, con los comentarios y observaciones que le hice, para que la revises”.

Julio: “No tengo que estar revisando lo que me pides, ya que los comentarios que he recibido de tu actitud me lo dicen todo. ¡No me obedeces! Te voy a pedir que mejores las formas en las que te conduces, si no estás de acuerdo, daré las órdenes para que pases a la oficina de Capital Humano y el director de esa área te prepare tu finiquito, no puedo tolerar que te comportes así. No me contestes ahora, te sugiero que lo medites y mañana me des tu decisión”.

Abril se retiró de la oficina de Julio con un gran malestar pues estába segura de que realiza su trabajo como debe ser, de acuerdo con las normas y la ética profesional que la caracterizan. Estaba abatida, tuvo un conflicto interno terrible que la llevó a meditar lo sucedido, así como  las palabras y los mensajes que Julio le dijo en esa conversación. Eligió quedarse en su trabajo porque lo necesitaba y asumir un comportamiento como le manda Julio, pues al final de todo él era el jefe. Abril estaba inmersa en un pleito casado entre “el chamuco” y “el querubín”, que le agolpaban ideas contrarias en su interior. Su estado de ánimo era vulnerable y en ocasiones rompió en llanto. Estaba segura de que la forma en que laboraba era la correcta. Le costó mucho trabajo apaciguar la furia que le produjo el suceso. Reflexionó con respecto al abuso del poder de Julio y de que otras personas se prestan para perjudicarla, sin saber en qué pudo beneficiarlas.

Al día siguiente se presentó el encuentro entre el jefe y la subordinada para comunicarle acerca de su decisión. Abril le dijo a Julio que estaba bien, que seguiría sus instrucciones al pie de la letra. En el fondo ella está en desacuerdo con lo que tuvo que decir y destrozada por haber tenido que “agachar la cabeza” con tal de conservar su actividad profesional y el ingreso económico que le representaba. Ante esto, la conversación final fue:

Julio, en un tono satisfecho por haber logrado hacer que Abril cediera, dijo: “Espero no tener más quejas de ti y te sugiero que sigas trabajando como hasta ahora, que estas situaciones no afecten en lo más mínimo ni tus resultados ni la relación con tus compañeros”.

Abril, en una condición sumisa, pero sintiendo una efervescencia interna, tuvo que decir: “Así será. Agradezco que me retroalimentes y me señales mis área de oportunidad, para poder mejorar”.

Esta situación se dio por terminada, en esa ocasión. Sin embargo es una constante en el trabajo cotidiano, se dan situaciones de dualidad, en las que debe haber siempre acciones, actitudes y mensajes en contraposición. Las personas que tienen el poder y la autoridad, pero que la ejercen con abuso, no consideran a quienes están colaborando con ellos. Al momento de los resultados, cuando éstos son exitosos, el jefe es el triunfador, aunque no haya hecho nada al respecto, sólo dar órdenes. Cuando los resultados son desfavorables, los responsables son los subordinados por no haber seguido al pié de la letra las instrucciones del jefe.

Con el correr de los días, Abril tuvo la oportunidad de observar y verse involucrada en situaciones que definitivamente estuvieron “de su lado”. Ella vio con acierto esas coyunturas para demostrar su capacidad profesional y sus atributos sociales. Empezó a aprovecharlas para que cada día de su desempeño se convirtiera en una experiencia exitosa tanto para ella como para la organización. Ha tenido la sensibilidad del acercamiento con todas las personas que tienen que ver con sus funciones y ahora va más allá de lo que simplemente le marca su jornada. Está generando condiciones que le permitan sentirse muy fortalecida emocionalmente y que le sirven de motor para su quehacer cotidiano.

Imagen:  CC 2.0 DeaPeaJay

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11 han comentado

  • Adriana dice que:

    Qué relato más verdadero, y más actual, esto pasa mucho más seguido de lo que creemos y mucho más cerca de nosotros. Creo que casi todos hemos pasado por esta situación alguna vez, pero creo que esto debe fortalecernos, efectivamente la vida da mucha; pero muchas vueltas y el que rie al último rie mejor!!!!

  • mireninurrategui dice que:

    Hace tiempo trabajé en un hospital, desarrollanadome como enfermera, siempre ante los ojos de todos en el hospital el triunfador fué el medico, lo curioso es que el mismo paciente sabe que la que pasa más tiempo a su lado es la enfermera, la que lo cuida, lo asea y cumple la orden del médico y casi siempre el brazo que se levanta es la del galeno, de todas maneras siempre me fotaleció está actitud pues uno es quien sabe lo maravilloso de ésta profesión.

    Hoy tengo la dicha de ser la compañera de mi esposo y vuelvo a revivir lo comentado por Irma “la dualidad ” ante algo tan delicado y difícil la educación de nuestros hijos………que si soy muy dura, que si me contradigo, que si etc etc. el asunto es que la dualidad es la compañera de mis días y mi satisfacción consiste en hacer lo que mejor creo en todas las tareas que se me presentan.
    Gracias al árticulo no me siento como bicho raro!!!

  • LIC.FEDERICO R.SINTA MORENO dice que:

    ME GUSTÓ MUCHO ESTE RELATO,NADA TAN DIFICIL DE MANEJAR COMO LAS RELACIONES LABORALES Y MÁS SI TE TOPAS CON UN JEFE CERRADO O PREJUICIOSO QUE NO RECONOCE EL ESFUERZO QUE PONES EN TU LABOR DIARIA. LAMENTABLEMENTE MUCHAS VECEZ NO NOS QUEDA MÁS QUE CEDER ANTE EL ABUSO DE AUTORIDAD A RIEZGO DE PERDER EL TRABAJO SI NO LO HACES.

  • monse dice que:

    Nadie pudo describirlo mejor… sin lugar a dudas la ética, no se lleva con los venenos de alma, sin embargo.. es el mejor tónico para aquellos que aún tenemos que aprender la diferencia entre ego.. autocontrol y toma de dicisiones.

    La ética es el eje de los sistemas organizacionales y cuando falta su presencia, para que muchos disque salten… pero aunque crean que avanzan siguen dentro de la arena movedisa de su propio yo … yo primero.. yo después yo al últimooo y si hay más yo también…

    Así que permitamos que la dualidad sea nuestro equilibrio, fortaleza y consejera dentro las múltiples relaciones de trabajooo…

  • Lili dice que:

    Que dificil es desarrollarse en un ambiente hostil, y parece ser “el pan nuestro de cada dia”, es muy importante no dejarse llevar por los sentimientos negativos que suelen expresar nuestros superiores, porque auque superiores en el sentido estricto de la palabra, somos todos iguales, y no hay como un dialogo, no monologo, y ademas no imponer, simplemente sugerir. Yo se de que trata todo esto. Besitos lilitos. TQM

  • Martha dice que:

    Las relaciones laborales son complicadas, ya que se contextualiza en espacios cerrados y abiertos, interviniendo las emociones de os involucrado a sí mismo las inteligencias que en muchas de las ocasiones cuando se actua por instinto no hay un buen flujo sanguineo a través del organismo ocacionando la ira y la falta de oxigeno en el cerebro.

  • Ángeles Lopez dice que:

    Me gusto mucho el articulo, es una buena reflexión de las complicadas relaciones laborales.

  • Pablo dice que:

    Me parece muy pertinente el relato de Irma, porque es muy frecuente que los jefes desatiendan las razones de los empleados. Es una manera poco eficiente de ejercer el liderazgo, pero suele suceder. Y también sucede entre dos hombres, aunque las inequidades de género todavía persisten. Creo que lo mejor de parte de Julio hubiera sido darle a Abril la posibilidad de defenderse y atender sus puntos de vista, y recién entonces manifestar su desacuerdo con ella. Lo cierto es que de ese modo se hace difícil la convivencia en las organizaciones… necesitamos trabajar mejor el tema de la dualidad en los ambientes laborales. Gracias Irma por tu relato, inteligente como siempre…

  • Celiamaria dice que:

    Irma…. que te puedo decir, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Felicidades por el relato, algúin dia las condiciones laborales de quien lo merece cambiarán.
    gracias.

  • maria olivia dice que:

    QUERIDA SIS.
    LAMENTABLEMENTE DECIMOS ESTAR EN EL SIGLO XXI Y EN CUESTION DE RELACIONES LABORALES SE SIGUEN DANDO ESTOS CASOS Y ME PREGUNTO COMO SERA CON SU PAREJA SI ES QUE TIENE POBRES. FELICIDADES SIEMPRE ACERTADOS TUS ARTICULOS TQM. TU SIS.

  • Salvador Barquet dice que:

    Las relaciones humanas siempre han sido muy complejas, aun cuando los involucrados hayan crecido física, mental y espiritualmente en ambientes parecidos, ejemplo las relaciones entre los hermanos, no siempre son buenas, productivas o cordiales, menos aun las de seres humanos con muy diferentes ambientes de desarrollo, son muchos los factores que desencadenan la disparidad en el pensar , en el hacer; la persistencia de valores inculcados en nuestra niñez, la educación formal, el grado de estudio, las necesidades económicas del momento, las necesidades de afecto, los intereses, entre otros, influyen en el comportamiento del individuo, la historia que comentas es muy común en la gran mayoría de la organizaciones.
    Buen articulo prima, saludos

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