Por: (48)
(220 votes, average: 0.97 out of 1)
1,188 visitas

El beduino jarocho

c6 veracruz El beduino jarochoCuenta la leyenda que un niño, de nombre Habib, acompañado de su padre, Yusuf, su madre, Najibe, y dos hermanos mayores, Rashid y Suad, quienes formaban la familia Barakat, salieron de Beirut, ciudad capital libanesa, que es el cruce entre los continentes de Asia, África y Europa, por lo que se considera un punto estratégico. Es un lugar que guarda historia muy antigua.

Se embarcaron en una nave grande pero precaria, junto con mucha gente que pretendía salir de su país por circunstancias que involucraban conflictos religiosos, económicos y políticos, pues en ese momento, en la época de la Primera Guerra Mundial, Líbano fue tomado por el mandato de los franceses, situación que duró varias décadas para independizarse.

Zarparon de Beirut, navegaron por aguas del Mediterráneo, realizaron una travesía complicada, cansada y con condiciones de carencias. Presenciaron situaciones en las cuales algunos pasajeros tenían problemas de salud muy difíciles, contaban con pocos remedios para controlarlos y para cuidarlos, padecieron hambre, sed y calor, mucho calor. El propósito era llegar a la ciudad argentina de Buenos Aires. Surcaron por el Atlántico, de pronto, después de muchos días de trayecto, llegaron sanos y salvos a puerto. Por fin veían tierra, deseosos de desembarcar y pisar  suelo seguro. Se dieron prisa para recoger las pocas pertenencias que llevaban, lo que les podría garantizar cubrirse de las inclemencias del clima o de las novedades que les deparara el contexto desconocido y a las que no estaban acostumbrados. Ordenada y lentamente abandonaron el navío.

Se encontraron con algunos problemas como el desconocimiento del lugar, del idioma y de la gente. Al principio no sabían hacia dónde dirigirse. Algunas personas amablemente trataron de ayudarles y fue cuando se dieron cuenta de que los planes de arribar a tierras argentinas no fue cumplido, seguramente el capitán del barco y el timonel, viraron y el terruño que los recibió, en donde se encontraban, era mexicano, exactamente en el puerto de Veracruz.

Contagiados por el bullanguero ambiente veracruzano, se empezaron a sentir como en su casa. Pronto encontraron un lugar donde quedarse y después de un tiempo corto, la familia Barakat, decidió viajar por el interior del estado, con la finalidad de buscar un lugar para establecerse y así fue que llegaron a Coscomatepec. Habib todavía no se percataba de lo que estaba sucediendo a su alrededor, era muy pequeño de edad para darse cuenta. Coscomatepec es un lugar que se ubica en el centro occidente del estado de Veracruz, cuyo clima es templado y un poco húmedo, algo similar al de su tierra natal.  Yusuf encontró la casa ideal para hacer vida familiar y se inició en el trabajo del campo, del cultivo del frijol. Así fue como sacó adelante a la familia que pronto aumentó. Habib tuvo seis hermanos más, en total fueron nueve.

Habib pasó su infancia en ese hermoso pueblo, hasta llegado el momento en que tuvo que abandonarlo por razones de su educación. Se trasladó a la ciudad de Córdoba para poder continuar con sus estudios. Más tarde, cuando Habib era un joven, y a la falta de sus padres, la familia Barakat decidió establecerse en ese lugar. Habib se sentía muy contento de tener a sus hermanos cerca y él junto con los mayores, se dieron a la tarea de ayudar a sus hermanos para salir adelante. A Suad le “tocó” el papel de “mamá” de los menores, ella hizo todo lo posible por tener lo necesario en la casa y para la comida, mientras que Rashid se dedicó al trabajo para mantener a su familia. La ciudad de Córdoba se caracteriza porque se realizan actividades de tipo comercial, lo que le facilitó a Rashid incursionar en la compra-venta de mercaderías variadas que tuvieron mucho movimiento.

El tiempo siguió pasando y Habib se inclinó por el desarrollo profesional y se vio en la necesidad de trasladarse a la ciudad de México para realizar sus estudios universitarios, dejando a Rashid y a Suad a cargo de sus hermanos.

Habib tenía talento para el manejo de los números, desarrolló competencias en la lógica matemática y cursó la carrera de Contador Público, en la Escuela Libre de Comercio. A decir de sus calificaciones, fueron muy buenas, era un alumno destacado. Su título profesional fue de “Contador y Auditor Público”, otorgado en el año de 1930. lo que le permitió abrirse paso por el camino laboral, iniciando “desde abajo” en despachos de contadores, escalando puestos gracias a su buen desempeño y aprendizaje. Logró colocarse en empresas de renombre en la ciudad de México en aquel momento y por lo mismo se relacionó con personas importantes del ámbito comercial e industrial.

En esa época, Habib, ya estaba convertido en un hombre hecho y derecho. Era alto de estatura y su piel tenía un color moreno claro pero con aquel tono tan típico de los libaneses, sus ojos eran grandes y de un matiz aceitunado. Gozaba de cejas y  pestañas muy pobladas, usaba bigote. Era muy guapo. Llamaba la atención de las mujeres. Se conducía de una manera muy correcta y se dirigía a todas las personas con mucho respeto, además, sabía que contaba con cierto “ángel” que le hacía ser atractivo para mucha gente.

Corría el año de 1935, cuando Habib se encontraba en plenos trámites ante la Secretaría de Relaciones Exteriores y la de Gobernación, pugnando por su nacionalidad mexicana. Dirigía escritos y solicitaba cartas de recomendación para asegurarla, pagaba los importes de las diligencias, en timbres, que era la forma que se usaba en aquel tiempo. El importe de los mismos era de veinticinco centavos y sumaban cantidades de poco más de un peso. En julio de ese mismo año, le otorgaron el documento en donde certificaba su nacionalidad mexicana. Habib siempre manifestó cariño y respeto por la tierra que lo vio crecer, renunció a todos los gobiernos y países para hacerse mexicano. Fue la manera en que honró a esta patria querida.

Era el año de 1937, en los despachos de contadores “Provisiones, S.A.” e “Ingenio Modelo, S.C.” donde trabajaba Habib. Sus compañeros seguían las tradiciones mexicanas, siempre con la alegría y el entusiasmo a flor de piel, que entre la carga de trabajo, se dieron a la tarea de hacer las típicas “calaveritas” del día de muertos y quedó escrita la de Habib de la siguiente forma:

“Este jarocho beduino / de mirada de cebú,
en un juergón sabatino / se lo llevó Belcebú.
Era tonto y era iluso, / creyó que rico sería
y gastaba con abuso / su sueldo en la lotería.
Siempre, y esto era lo peor, / el balance se atrasaba
y es que este Contador, / de plano ya no soplaba”.

Habib continuó con su vida, formó una familia de cuatro hijos. Era cariñoso con ellos y muy trabajador, siempre estuvo al pendiente de que no faltara nada para su esposa e hijos, progresó económicamente. Inculcó a su familia valores importantes como la rectitud y la honestidad, así como la unión familiar. Como buen libanés era celoso con sus hijas y competente en los negocios. Continuó su desarrollo en forma independiente, dejó los despachos y decidió trabajar por su cuenta, se hizo industrial.

A finales de la década de los 60, Habib falleció. La esquela en el periódico señalaba el día y hora de su muerte, la causa y el dolor que dejó en su esposa e hijos, que siempre lo recordarían y además lo extrañarían.

En el legado que dejó Habib, está un expediente completo de sus principales documentos, algunos de ellos fueron tomados para realizar este relato, entre los que se encuentran manuscritos con poemas que son de su autoría, recortes de periódicos de noticias referentes a su persona y su familia: eventos sociales, viajes al extranjero para asuntos de negocios y algunas otras curiosidades. También hay fotografías en las que su imagen declara fehacientemente su origen libanés. Estos testimonios escritos fueron de mucha ayuda para recordar a Habib, la forma en que trascendió en sus hijos y en sus nietos. La labor tan importante que hicieron sus padres, Yusuf y Najibe, él la continuó con su descendencia. Las vivencias que tuvo dan idea de los avatares que pasó y con todo ello dejó huella entre los suyos… Y, como dicen algunas historias: “cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia”.

Articulos Similares:

Guardado en: El Mundo, Historia Social Tags: , ,

17 han comentado

  • BUEN RELATO,COMO CADA MES. ¿POR QUE SERÁ QUE LOS EXTRANJEROS QUE LLEGAN A MÉXICO LOGRAN TRIUNFAR A PESAR DE TODO Y NOSOTROS,LOS MEXICANOS,CADA VEZ NOS VOLVEMOS MÁS Y MÁS FLOJOTES?,NO TODOS,AFORTUNADAMENTE. ¿SERÁ LA RAZA?.

  • Pablo dice que:

    Una historia muy conmovedora, que nos recuerda nuestros orígenes de inmigrantes a muchos sudamericanos. Todos hemos vivido vidas asombrosas e increíbles, como dijo una vez un escritor mexicano. Yo soy argentino, pero la inmigración es también mi historia. Como siempre, gracias Irma por tus palabras.

  • Fátima Heredia dice que:

    una historia muy linda irma, muchas gracias por compartirla de nuevo conmigo, dicen que “nadie es profeta en su tierra”, yo creo que por eso cuando los mexicanos salen de casa triunfan y cuando alguien llega a tierras mexicanas pasa lo mismo….
    saludos irma.

  • Lili dice que:

    Que historia tan hermosa, te felicito querida Sis por tu tenacidad y entrega. Muchas gracias por ese pedacito de cuento que me toca, pues tambien formo parte de este relato, aunque fue poco lo que vivimos con el Amado Habib ( Harbano Jarucho), y bien dices que ha sido y es muy querido entre los suyos y muy extrañado por nosotros sus hijos. Dios te de la Luz que te guie para que sigas incursionando en el mundo de la historia familiar. Besos y todas las Bendiciones del Cielo. Te abrazo con mucho cariño: Lili

  • maria olivia rico ruiz. dice que:

    QUERIDA AMIGA. ES BUENO CONOCER ESTAS HISTORIAS QUE NOS CONECTAN CON EL P ASADO Y NOS ENSEÑAN QUE DEPENDE DE TU TRABAJO EN EL PASADO SERA TU FUTURO .CUANDO TU HACES HONOR A TUS RAICES PUES AUNQUE NO SEAMOS EXTRANJEROS SI PODEMOS TRACENDER EN NUESTRO MARAVILLOSO MEXICO.

  • Sergio Soto dice que:

    Nuevamente Mimi esta es una historia que nos muestra como debemos de hacer todo en la vida con tenacidad y voluntad para salir adelante con trabajo y honestidad, y que sirva de ejemplo para muchos de tus lectores.

    Felicidades.

    Sergio

  • Guadalupe Coppola dice que:

    Irma, mil gracias por compartir este rincón de tu corazón lleno de amor, recuerdos, vivencias, ejemplos y valores. Felicidades por la riqueza que anida en tu alma. Dios guíe siempre tu vida.

  • Mariale dice que:

    HOLA AMIGA…!!!!
    NO SE PORQUE….PERO TENGO LA LIGERA SOSPECHA…..YO YA CONOCIA ALGO DE ESTA HISTORIA…Y EN VERAD ES BELLA….!!!!!
    MUCHAS FELICIDADES POR ESTE ARTICULO Y POR EL 4o. ANIVERSARIO.
    ESTAMOS EN CONTACTO…
    SALUDOS Y TODO MI CARIÑO
    MARIALE

  • Adriana dice que:

    Mi querida Irma, no será que el apellido Barakat es Barquet???? Linda historia sobre tu familia, muy bien redactada y como siempre en homnaje a tu gente, felicidades y que orgullosos nos sentimos los que te conocemos personalmente y los que te conocen a través de tus escritos deben quererte tanto como todos nosotros, tus amigos.
    Felicidades Beduina Moreliana.

  • Noe R. Flores dice que:

    Querida Irma
    Esta Historia es casi igual a una que yo escuche en el norte de nuestro maravilloso pais, pues he tenido la fortuna de encontrar lazos de hermandad y fraternidad con la desendencia masculina de ese gran hombre Habib. Ahora incluisve el destino tambien me ha dado la dicha de conocer a la mujer que formo una gran familia con don Habib y mayor aun el gozo que me invade pues no es lo mismo leer los cuentos e historias de un autor desconocido que de alguen que personalmente ya conoces. y como si fuera poco una rama mas de este arbol genealogico que nos heredo ese gran Señor de origen libanes Don Habib y que ahora sus semillas se esparecen en el sur, centro y norte de Mexico.
    FELICIDADES IRMA

  • Margarita Sotres dice que:

    Querida Irma: Lloré un poco con tu conmovedore Historia, yo´sé que algo me dice que recibiste esos genes de emprendedora, y triunfalista, será porque los has explotado y trabajado con ellos y sobre todo has sabido darles vida. Sigue adelante amiga. Saludos

  • Perfimar dice que:

    ¡Qué historia tan maravillosa! Las personas que te conocen pueden deducir de quién se trata. Tengo la fortuna de tener un estrecho contacto con la familia de ese Beduino Jarocho y me siento privilegiado.

  • Alis dice que:

    Qué bonita historia!!! Me conmoví hasta las lágrimas de ver el respeto y orgullo que tienes por la historia, tu historia, que para quienes te conocemos es tan obvia (conste que ya lo dijeron otros antes, eh?). Comparto con Don Perfimar (jeje) que somos privilegiados al estar cerca de uds. y, primeramente, muy afortunados de que el barquito aquel llegara a Veracruz y no a Argentina. Un abrazote.

  • JORGE DIAZ EL PEQUEÑO dice que:

    MI ESTIMADA MIMI: NO TE CONOCÍA ESTAS CUALIDADES, DE VERDAD ME DA MUCHO GUSTO SABER QUE EL RELATO O EL CUENTO ERAN PARTE DE TI, ME GUSTO MUCHO Y SOLO QUISIERA SABER SI LA SANGRE LLAMO PARA RECORDAR ESTE PASAJE, TAMBIÉN RECORDAR TANTOS Y TAN AGRADABLES MOMENTOS CUANDO TRABAJAMOS JUNTOS EN LA VAM, TE QUIERE TU AMIGO ORGULLOSO DE TI. JORGE DIAZ EL PEQUEÑO. TE QUIERE EL BUCHACON.

  • Alejandro Salazar Barquet dice que:

    Hola, muy linda historia. Estoy en busca de los origenes de mi apellido, y tu historia me pareció muy interesante y útil para poder darme una idea de por donde va esa búsqueda. Te agradecería si tienes más información de sus origenes. Gracias.

  • ildefonso dice que:

    Maestra Irma:me gustó mucho su artìculo:”el beduino jarocho”,que bueno que a personas como Usted les gusta externar sobre el valioso tesoro de los orígenes y y las generaciones anteriores que nos han formado como personas con completo sentido humano
    Saludos Maestra,que esté muy bien.
    Atte:Ilde

  • Javier Barquet dice que:

    Hola muy linda historia. mi apellido no es Barquet por razones de seguridad mi padre y su de mas familiares se canbiaron el apellido el apellido es Abi-jama

Responder