Yo soy libre. Nada puede contener la marcha de mis pensamientos y ellos son la ley que rige mi destino. R
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26 de junio de 2011.
Debo confesar que cuando escuché por primera vez a cerca de la Marcha de las Putas, en México DF a parte de no entender de qué se trataba, y claro… después de informarme, porque me dijeron que tenía que ver con cosas de mujeres, y luego me di cuenta de que no: tiene que ver con “cosa de respeto al ser humano de cualquier género”, no me veía participando en la marcha; yo no soy de marchas ni de multitudes, aunque el tema y el movimiento me “movía”, no me veía caminando manifestándome entre mucha gente en las calles, por lo que no hice nada para pensar en ir al DF y marchar…
Aunque el tema sí me seguía inquietando, lo que más me sorprendió fue ver a mi querida amiga Cris que decidió incursionar en su faceta manifestante y se aventó el tiro de comenzar a reclutar grandes mujeres para organizarla en nuestra natal Morelia, ¡¡¡¡ashhh!!!! ¡Eso me compromete! porque ella se involucra y yo debería también… aunque me gusta y me sumerjo en las aguas de todo lo que la marcha dice, y leo, y veo videos pero sobre todo escribo, proceso e indago en mi historia, de cómo y por qué me toca esta marcha… este movimiento, esta proclamación.
Salirme de mi zona de confort e investigar el punto en el que el “No es No” o “discreta o coqueta, soy mujer y me respetas” tocaba mi vida, no cómo se repetía en el mundo, o cómo se faltaba al respeto a tantas mujeres u hombres, mi pregunta era cómo lo había vivido yo, y aquí es donde la cosa cobra real sentido.
“No, es no” hace unos días escribía cuán confuso nos han enseñado el NO; que hemos dicho “no” cuando queremos decir “sí” por cuidar una apariencia, o por “respeto” mal entendido, pero el mayor hallazgo lo descubrí cuando reviso las consignas que hemos vivido en la sociedad en la que se nos culpa de violencia y agresión porque nostras lo provocamos o porque nos lo buscamos, este es el punto que más me ha sonado en mi interior.
NO lo que me han dicho sino lo que me he dicho, al usar un bello escote y ver la mirada libidinosa de un hombre, y sentirme culpable de haber provocado esa lujuria. O el haber ido a una disco (en mis tiempos así se llamaban los actuales antros) y bailar sensual porque era algo que en verdad disfrutaba y que alguno se insinuara, y sentirme culpable por andar de “cachonda” al bailar, o el haberme sentido total y absolutamente culpable por haber sentido la coerción de un hombre en medio de un apasionado beso y sentirlo queriendo seguir más allá de un beso, digamos convertirlo en un faje y al momento de yo decir ¡no!, comenzar a escuchar su inconformidad y agresión de “para qué calientas el café… ¡¡ora te lo tomas!!” Y ¡sí! Sentirme muuuy culpable por haber accedido a la pasión que me surgía de dentro como algo malo y prohibido que despertaba ese beso, y sentirme muy sucia y mala por haberlo provocado y luego no querer seguir, y sentirme muuuy mal por ser tan “violenta” y dejarlo taaan prendido, queeé “puta” debo ser por hacer esas cosas y no saber controlarme, “eso no lo hacen las niñas decentes como debiera ser yo… qué la chingada conmigo que no aprendo”.
¡No! No eran los juicios de otros los que más me dolieron en este recuento de consignas ni de conciencia, eran los juicios que yo me hice para mí misma, por ser como soy: Sensual, atractiva, apasionada, cachonda, sexy, sexual.

¡Sí! Como mujer que soy, yo también soy muuuy sensual, y puedo convertirme en muuy caliente, pero eso en una mujer suena a “puta” y eso en mi sociedad no es bien visto eso es algo que se reprime si deseas sobrevivir y bien casarte, así que cualquier cosa que suene a “Mujer normal” está prohibido, por lo tanto no necesité salir mucho a la calle a escuchar piropos o violencia por parte de nadie, digamos que el látigo más grande para agredirme lo tenía yo. Yo solita era suficientemente agresiva para juzgarme como mala, puta o “cuzca” por sentir atracción por un hombre, o deseos de besarlo o algo más o bailar muuy pegadito. Yo sola era suficiente para violentarme, y por eso, el día de hoy marché, grité, salté, y me dije a mí misma, que nunca, NUNCA volvería a agredirme ni permitir que alguien me hiciera sentir como yo no merecía, y que nunca más juzgaría mi esencia apasionada, sensual y cachonda como algo negativo de lo cual huir o avergonzarse: así soy, es una bella cualidad y hoy lo reconozco y lo acepto.
La pasión es de las energías que cambian al mundo, ¿qué no?
Gracias a todo este movimiento que se ha generado desde el día 12 de junio en México DF, a este 26 de junio en Morelia, estas reflexiones y cuestionamientos me han permitido ponerme de pie por mí y andar, caminar, con mujeres y hombres, niños y niñas, con quienes compartíamos valores, principios dignidad y respeto, concientes de que no permitiremos que nos dejen creer que por ser como somos merecemos agresión.
Ahora el NO es mío; por eso vale la pena marchar, por fortalecer mi espíritu, y por lo tanto fortalecer el espíritu de la sociedad en la que estoy dispuesta a ver un cambio, aunque algunos digan que es un sueño guajiro pensar que esto puede cambiar, si no salimos y marcamos el precedente, no podemos esperar los cambios, el machismo que rige nuestra sociedad empezará a cambiar, y yo he querido apoyar a la causa, aunque mi causa es más epistolar, hoy caminé hombro con hombro con valientes mujeres a las cuales admiro y aplaudo, por encabezar estos movimientos que comienzan a derrumbar viejas estructuras, para construir unas nuevas.
Gracias por dejarme ser parte de este cambio, ha sido un honor caminar gritar y saltar junto con cada uno de los participantes de la marcha de este domingo, pero sobre todo, gracias por dejarme unirme a ti Cris, Lau, Erika, y Jaz, ha sido un verdadero honor que llevaré con orgullo en mi corazón como un día memorable en mi vida.
Qué bonito, Ali, y qué cierto… nosotras somos las primeras en juzgarnos, etiquetarnos, regañarnos. ¡No! también a esas viejas costumbres.
Para mí fue maravilloso caminar a tu lado =) Yo muy feliz!!!
Te quiero, harto.
Ali, que bien!!!!! igual que tu me pregunté acerca de la marcha. Despues de leerte no me queda mas que aplaudir con mucho cariño como siempre.
Es cierto, una es su más grande enemiga y juez, pero decidamos ser lo contrario… Que lindo texto, gracias por apoyarnos, por ser, por estar. Grax
Chicas, muchas gracias!! La marcha es un gran paso para seguirnos cuestionando, y encontrar respuestas dentro antes de querer cambiar el mundo!! Gracias por dejarme ser parte de esta maravillosa exeriencia!!!
Chacha, hay que seguir apoyando como sea… y tu tienes la bella cualidad de la escritura!!!! No dejes de compartir tus experiencias, reflexiones y vivencias con las que nos haces sentir, recordar y pensar!!! Besos a todas!!!