Si Dios tuviera un refrigerador, tendría tu foto pegada en él.
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En el caso de niños mayorcitos, después de los 3 años en adelante el trato es muy diferente pues ellos ya saben que sí tenían otra mamá y pueden preguntar por ella. Si el niño fue adoptado a través de una institución es importante saber las circunstancias en las que llegó allí y a qué edad, cuánto tiempo estuvo en la institución y qué le dijeron del porqué estaba ahí. Esto lo puede compartir con su hijo/a adoptivo/a cuando tenga la edad para entenderlo o cuando pregunte directamente porque tenga conciencia que estuvo en una institución.
Por difícil que sea para usted es importante que no niegue la existencia de la madre biológica de su niño/a y si tiene información se la dé, teniendo en cuenta la edad de su hijo/a.
En ocasiones se adoptan a los niños de algún familiar que murió en un accidente, es necesario que el niño/a sepa cuáles fueron las circunstancias de su adopción y qué pasó con sus padres biológicos.
Los padres adoptivos de niños mayores siempre tienen miedo de que los niños no lleguen a quererlos o que los dejen de querer si les cuentan de su padres biológicos. Pueden estar seguros que los niños los van a querer a ustedes pues son con los que conviven, a los que conocen, a los que les tienen confianza, a los que aman.
Una etapa difícil con niños adoptivos es la adolescencia, igual de difícil que con los hijos biológicos. Si su adolescente sabe desde niño que es adoptivo la problemática no será mayor que la de cualquier adolescente rebelde y rezongón. Es importante que usted no se enganche cuando a la mitad de una discusión/pelea le grite “tú no tienes ningún derecho porque ni siquiera eres mi madre”, déjelo pasar…¿Fácil? No. para nada, pero es la mejor opción que puede tener. Tenga presente que lo que él/ella le gritan en ese momento tiene que ver con su proceso adolescente, no tiene que ver con usted.
Si su adolescente se entera en esta etapa que es adoptivo…TENGA TODA LA PACIENCIA DEL MUNDO…la cosa se pone fea…es como si usted estuviera en el centro de una tormenta y no hay refugio que la defienda del ataque implacable de su chava/o que recién se entera que no es su hija/o biológica/o. Tal vez le pueda ayudar ponerse en sus zapatos, pensar cómo se sentiría usted si de repente le dicen que su hermano/a no lo es, o que usted no es hija biológica de sus padres… ¿Qué se imagina que podría sentir? Déle tiempo (a veces 2 o 3 años) para que pueda digerirlo, no trate de convencerlo/la que lo/la quiere, ellos lo saben, y también los quieren pero internamente sienten una violencia tremenda y no saben ni para dónde hacerse. Poco a poco todo vuelve a la normalidad.
Conteste honestamente todas sus preguntas:
-¿Por qué nunca me dijeron?
- Porque teníamos miedo que nos dejaras de querer, pensamos que no era importante, que lo más importante es que te sintieras querido.
- Porque, no queríamos que te sintieras diferente de los otros niños.
- Porque no queríamos causarte dolor.
SEA MUY HONESTO EN ESE MOMENTO.
Recuerde que cuando ustedes decidieron adoptar muchas personas se enteraron y no falta alguien que en algún momento hace un comentario al respecto y su niño/a se entera de esa forma que es adoptivo, generalmente esto pasa cuando ya es mayorcito/a (de los 6 años en adelante) en una situación así hay que estar preparados para manejarlo de la mejor manera posible:
* Primero: NO LO NIEGUE y acepte las emociones que su niño/a muestre: enojo, negación, no querer hablar del tema, reclamo.
* Segundo: déle tiempo para que pueda aceptar la verdad y no trate de aclarar nada mientras el niño/a no esté dispuesto a escuchar.
* Tercero: acepte que su niño/a se siente traicionado y de momento cuestiona quién es él/ ella en la familia. En todo momento asegúrele que es su hijo/a y que el que sea adoptivo no cambia nada.
* Cuarto: Conforme el niño/niña vaya aceptando la situación, hable del tema y aclárele sus dudas, siempre afirmándole que el/ella siempre ha sido y será su hijo/a, no importando que sea adoptivo. Aquí es un buen momento para sacar el álbum de fotos del bebé y platicarle de cuando lo recibió, etc.
Y qué tal que usted adoptó y después se embaraza. ¿Cómo saber que sus sentimientos no van a cambiar por su niño/a adoptivo? Eso es algo que tiene que vivir día con día. El manejo con su niño adoptivo sigue siendo igual que lo que hemos venido diciendo, hay que decirle cuál es la verdad de su vida y llegado el momento hay que manejarlo con sus hijos biológicos.
Aún cuando lo ideal es no hacer diferencias, como en todas las relaciones interpersonales, ¡hay diferencias! y esas se harán más marcadas con el tiempo. ¡¡¡OJO!!! No trate de darle un trato preferencial porque es adoptivo, esto puede ocasionar que se caiga en la manipulación o en el sentimiento de minusvalía por parte de su hijo/a. Hay que hacer un esfuerzo para tratarlo parejo, al igual que sus hijos biológicos él/ella TAMBIÉN es su hijo así que el trato debe ser el mismo.
Recuerde que en una familia integrada por hijos biológicos siempre hay alguno que se siente en desventaja con los otros, si usted y su pareja están concientes de que no hacen ninguna diferencia no caiga en este juego, no le sirve a nadie. Sea amorosa, pero firme. Ponga los límites como a cualquier hijo y no se deje manipular.
Para terminar sólo quisiera enfatizar que el secreto para una buena relación con su hijo/a adoptivo/a es el amor, la aceptación incondicional “así como eres te quiero y acepto” , el manejo de los límites, la honestidad y el respeto mutuo.
Yo sé que hay muchas preguntas, dudas y casos que no se tocaron en esta serie de artículos, no dude en escribirnos y con gusto atenderemos sus preguntas, dudas, comentarios.