Por: (15)
(3 votes, average: 0.00 out of 1)
127 visitas

La soledad: ni tan mala compañera

La soledad ha sido un tema tratado infinidad de veces con mis amigas cercanas, especialmente porque de entre todas, soy la única que no tiene hermanos. Al ser hija única, algunos de mis juegos los compartí con mi abuelo, con mis primos, en el ballet, en la gimnasia y, claro, con mis compañeras del colegio; pero aún recuerdo los comentarios de preocupación de mis tías y de algunos conocidos de mis papás sobre esta situación: “le hace falta un hermano”, “pobre, debe sentirse muy sola”, “será berrinchuda y caprichosa” y en cierto aspecto y medida lo anterior es verdad, pero también en cierto que es justo la soledad de ser yo solamente, me ha ayudado muchas veces y en varios aspectos de mi vida.

hija única La soledad: ni tan mala compañeraLos hijos únicos tenemos fama de ser: consentidos, voluntariosos, berrinchudos, intensos, egocéntricos, solitarios y muchas cosas más por no tener un hermano con quien compartir y vivir experiencias que el amor fraterno permite, pero nada de lo anterior tiene que ver con ser unigénito o no, sino con la forma en la que nuestros padres nos crían. Yo no creo ser lo anterior, bueno, en algunas ocasiones lo soy, tengo que admitirlo; estoy acostumbrada a ser el centro de atención y a hacer mi santa voluntad. Pero bueno, el tópico principal que cae sobre nosotros, sigue siendo la soledad a la que estamos “condenados”.

Combatir la soledad, se mire por donde se mire, es el mayor reto al que nos enfrentamos los unigénitos. No dudo que los hermanos sean en muchas ocasiones un refugio, una compañía que significan cariño y aceptación; he escuchado de la llamada complicidad entre hermanos y que en algún momento nos hace falta al crecer en un mundo de adultos, no lo niego. En lo personal, compartí maravillosos momentos con mis primos a los que amo y con los cuales viví parte de mi infancia, nunca me he sentido sola en realidad.

Confieso que ser hija única tiene muchos beneficios, te compran todo lo que quieres, no compites con nadie, y por lo mismo todo lo que haces ¡es casi perfecto! Es cierto que uno tiene una vida muy distinta a la del resto de las personas con hermanos. Me gusta estar sola, porque estoy acostumbrada a estar conmigo y eso no me perturba para nada.

A pesar de todo, encuentro el lado brillante de mi situación, esa “maldición” de la que muchos me compadecieron hace algunos años, me ha dado la oportunidad de conocer gente maravillosa que hoy en día es esencial en mi vida y los considero como mis hermanos. En ciertos momentos pienso que si tuviera hermanos de sangre, nunca hubiera amado tanto a estas personitas, y no hablo de los “amigos” que un día se van así con llegaron; la presencia de ellos, va más allá, puedo amarlos como odiarlos en un instante, son parte de mi vida, me aconsejan, me critican, me aceptan y quieren con lo bueno y lo malo, y me hacen razonar cuando lo necesito, creo que es lo más cercano a un hermano. Así que, no estoy sola. Tengo a mi familia, a mis amigos y lo más importante: me tengo a mí misma.

El caso es que ser hijo único tiene muchas ventajas, se dice que adquirimos una gran confianza y seguridad en nosotros mismos; además, nos esforzamos para seguir siendo mejores en lo que hacemos, pero lo más importante es que conocemos la soledad y por eso la dominamos, sabemos estar solos. Todas las personas, en algún momento de su vida, sienten la necesidad de darse un tiempo a solas. La compañía de la soledad es la oportunidad que tenemos para analizar, pensar, edificar, soñar, porque en la soledad solamente importas tú y nada más.

La soledad no es aislamiento, ni abandono, ni huida de los demás. Implica el encuentro íntimo, rico, pleno de matices y siempre enriquecedor con uno mismo. Yo estoy más que encantada con la forma en que viví mi niñez como hija única y la fortaleza de carácter que forjó mi soledad, que hasta la fecha sigue siendo mi mejor compañera.

Articulos Similares:

Guardado en: Aprendiendo, Destacados, Ser Padres Tags: , , , , , ,

Uno dijo que...

  • sydney dice que:

    Bella piesa, felicitaciones, brillante como usted sola……………..
    Ni caprichuda ni voluntariosa……………nomas hace lo que quiere, cunado quiere y como quiere, y asi se hace.-
    albricias bella niña

Responder