Realmente hay que tomarse muy en serio los sueños.
—
Mayo 07, 2010
Afecto a las palabras,
en equidad compartimos,
autor-musa cohabitando,
poeta y poetiza, coexistimos.
Versos hechos frase,
poemas convertidos,
sonetos desbordados,
con cadencia enriquecidos.
Tus manos no me escriben,
las mías ya comienzan,
vírame la mirada,
inspira a ese poeta.
Si yo fuera creadora
de inmensos sentimientos,
tuviera la fortuna,
e inspirase versos.
Anhelos ajenos,
boicotean instinto,
complicidad en aspecto,
discreto mimetismo.
Contemplo observarte,
me mires en reversa,
letras tú escribas,
o desvíame de esta senda.
Entonces, hoy procede,
escribirte un poema,
interpreto a la poetiza,
tú, idolatría, ajena.
Con alma inmaculada
y promesa eterna,
a expectativa silente,
he desvelado mi ciencia.
Guarda la reserva,
duda, no interpongas,
si temo a una palabra,
aquella que tú escojas.
El tiempo no absuelve,
ni las vidas se olvidan;
tropezar en más veredas,
es condena que aniquila.
Poetiza no es musa,
musa, es para el poeta,
de este modo, homólogos:
Laura poetiza; Luis, poema.