El dinero no lo es todo, pero es mejor que la salud. A fin de cuentas, no se puede ir a la carnicería y decirle al carnicero: “Mira que no me resfrío nunca”; y suponer que va a regalarte su mercancía.
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La edición pasada comenzamos a hablar sobre los prejuicios sexuales más comunes en nuestro país. Decíamos que “son opiniones formadas en desconocimiento, nacen en la ignorancia. La mayoría de las veces desconocemos que somos portadores de miles de ellos, nos creemos conocedores y no nos cuestionamos nuestra educación o lo peor, nuestros “principios”, muchos prejuicios están justamente anclados en estos.” Ahora ...