Más valen pocos comprometidos que muchos por compromiso.
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“¿Sería mucho pedir que el último rostro que vea sea el suyo?” Son las palabras de una mujer sentenciada a muerte a la persona que la comprendió y la respetó en los últimos instantes de su vida… Yo me pregunto qué sería lo último que querría ver el día de mi muerte… si ésta estuviera pactada, y es una respuesta que ...