Al final, la verdadera fuerza de un espartano reside en el guerrero junto a quien combate. Así que respétale y hónrale, y eso mismo recibirás a cambio. Primero, se lucha con la cabeza, y luego con el corazón.
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La edición pasada comenzamos a hablar sobre los prejuicios sexuales más comunes en nuestro país. Decíamos que “son opiniones formadas en desconocimiento, nacen en la ignorancia. La mayoría de las veces desconocemos que somos portadores de miles de ellos, nos creemos conocedores y no nos cuestionamos nuestra educación o lo peor, nuestros “principios”, muchos prejuicios están justamente anclados en estos.” Ahora ...