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Travesuras de la niña mala

 

(Resumen del libro de Vargas Llosa,

 ten en cuenta que contiene detalles muy precisos sobre el libro.)

El escritor peruano Mario Vargas Llosa, brinda un extraordinario regalo a sus lectores, con la deliciosa novela “Travesuras de la Niña Mala”. Este autor posee un magnífico manejo de la letra escrita, es espléndido.

En este libro se aprecia la vida de la Niña Mala desde que era una chiquilla. Inquieta por naturaleza así como rebelde, dispuesta a romper con todos los esquemas y patrones sociales que le impidieran lograr que lo que se propusiera, realmente nunca conoció de límites.

La historia inicia en Perú, cuando la Niña Mala, Lilly, contaba con unos pocos años de vida. Era una chica graciosa que pretendía llamar la atención de las personas con las que interactuaba. Siempre fue la mejor para bailar y quien gozaba de ser atractiva para los muchachos del barrio, lo que incrementaba su ego. Ricardo Somocurcio era el que encabezaba la lista de pretendientes. Quedó enamorado perdidamente de ella desde entonces, le arrobó el corazón.

Ella se decía originaria de Chile y se hacía pasar por una jovencita proveniente de una familia de muchos recursos económicos, hasta que se encontró con quien la cuestionó acerca de familias chilenas reconocidas y ella se vio en la penosa situación de desconocerlas, lo que favoreció que se delatara su nacionalidad fraudulenta.

Después de algún tiempo que Ricardo cumplió su sueño de ir a París a desempeñarse profesionalmente como traductor de varios idiomas, en la UNESCO, rodeado de muy pocas amistades debido al reducido tiempo que tenía en la Ciudad Luz, contactó con un paisano cuya ideología era de corte revolucionaria y en determinados momentos trasladaba personas para enlistarse en las filas de los movimientos sociales de Cuba. Entonces, después de tantos años, logró reconocer a Lilly, pero no estaba seguro pues se la presentaron como Arlette, sin embargo, él se dio cuenta en seguida de quién se trataba y sin mayor explicación ayudó a su viaje a Cuba, en donde conoció y se hizo amante de uno de los líderes revolucionarios de aquel país.

Después de algún tiempo más, Ricardo estaba totalmente absorbido por sus actividades de traductor tanto en París como en otros países, conoció a un compañero de trabajo, a quien apodaban el “Trujimán”, que era aficionado a la colección de soldaditos de plomo. Un tipo un tanto raro pues se dedicaba a trabajar, sin tener el más mínimo tiempo para el amor ya que se había prometido a sí mismo nunca más volverse a enamorar.

Nuevamente se topa con la Niña Mala en París, cuando ésta ya había contraído nupcias con un diplomático francés. Fue cuando ella adoptó el nombre de Madame Arnoux. En ese encuentro se reconocieron mutuamente y vivieron un romance clandestino, ratos de pasión ilimitada, en los que hacían derroche de amor y de sensaciones. Ricardo, como su fiel enamorado, le propuso matrimonio inútilmente ya que ella le dijo que solamente se casaría con aquel hombre que fuera muy rico y poderoso. Para ella, Ricardo, es un Niño Bueno y con falta de ambición.

La Niña Mala abandonó muy pronto al francés y huyó a otro país. Se fugó con toda la fortuna de su marido, sencillamente se desapareció del mapa. Ricardo, al no saber de su paradero, comenzó a sentirse desesperado por no tener claro dónde localizarla, se sentía mal, desamparado, por lo que decidió refugiarse en su trabajo y en los viajes que éste le implicaban.

Somocurcio tuvo contacto con un viejo amigo peruano en Inglaterra, su nombre era Juan, se dedicaba a pintar, consiguió contratos para pintar a los caballos más finos y veloces de las carreras que se presentaban. Ricardo visitaba a Juan y lo acompañaba al hipódromo. Estuvo en ese país en repetidas ocasiones hasta que se volvió a encontrar con la Niña Mala. Esta vez ya se había convertido en  Mrs. Richardson, pues era la esposa de un potentado aficionado a los caballos.

Ricardo y la Niña Mala en ese reencuentro, establecieron otro idilio a escondidas, en el que estaban presentes todas las prácticas amorosas sin ninguna reserva. Ricardo se entregaba totalmente al placer de estar con el amor de su vida. Otra vez había caído en sus redes. Él se sentía traicionado y un imbécil por seguir enamorado de una loca aventurera, pero su amor era más fuerte que su voluntad y se conformaba con esas sesiones amorosas en las que se hacía ilusiones de poseerla solamente para él, daba rienda suelta a sus emociones, no había ninguna clase de limitación.

20090410 travesuras de la nina mala Travesuras de la niña malaEn Inglaterra fue descubierto el matrimonio que la Niña Mala sostuvo con Arnoux, lo que provocó que se esfumara nuevamente, sin dejar rastro.

El “Trujimán”, quien coleccionaba los soldaditos de plomo, se trasladó a Japón pues tuvo la oportunidad de un mejor trabajo de traductor que en la UNESCO. Sostenía comunicación con su amigo y le platicaba lo interesante de aquel país, las experiencias de trabajo, además de las correspondientes al amor, pues llevaba una relación con una japonesita. Contra toda su voluntad, sentía que su novia le daba todo el amor, la aceptación y la pasión en la intimidad que ambos necesitaban. En el fondo no era así. La japonesita lo rechazaba pues no estaba acostumbrada a que la trataran con tanta dulzura. La hastiaba.

En una de las cartas que Ricardo recibió de su amigo de Japón, le comentó que conoció a su Niña Mala, lo que lo cimbró en su interior. Hizo todas las gestiones necesarias para que fuera contratado en eventos de aquel país, lo que facilitaría su comunicación con ella. Lo logró y emprendió el viaje.

Efectivamente, ahora la Niña Mala estaba involucrada con un japonés dedicado a negocios del contrabando de afrodisíacos, mismos que lograba con la colaboración directa de ella. Una vez más se enredaron sentimentalmente. Fukuda conocía la historia que habían vivido y estuvo de acuerdo en invitar al Niño Bueno a compartir con ellos una noche de copas, en la que Ricardo, al calor del sake, estaba envuelto en sensaciones y sentimientos inmejorables.

La Niña Mala lo llevó a su casa. Mareado por el alcohol y por el amor, iniciaron un encuentro íntimo que lo condujo al éxtasis, a otra dimensión del enamoramiento, hasta el extremo del delirio. De repente al voltear hacia la puerta de la habitación, vio la silueta de Fukuda. Entre los olores, vapores y jugos corporales, se dio cuenta de que el japonés estaba mirando ese espectáculo. Era un depravado, un voyerista sin escrúpulos.

Ricardo, preso del coraje, salió corriendo de ese recinto. La Niña Mala le decía que no se fijara que no pasaba nada. El Niño Bueno sintió que su vida perdía significado, quería morirse.

Quien murió, efectivamente, fue su excompañero de la UNESCO, al darse cuenta que la japonesita no correspondía a su amor. Después de haber faltado a su propia promesa de no enamorarse nunca, acabó quitándose la vida ya que no encontró razón alguna para continuar sin el amor de su japonesa.

Ricardo regresó a París con el corazón destrozado. Prometiéndose a sí mismo no volver a ver a la Niña Mala, bajo ninguna circunstancia, estaba firme en ponerle límite a su situación. No le permitiría nuevamente burlarse de él, utilizarlo tan vilmente.

Su trabajo era su principal refugio. Solo se dedicaba a acudir a la UNESCO y a los contratos que le ofrecían en otros países como traductor. Tenía como vecino a un matrimonio con un hijo adoptivo, Yilal, que no hablaba. Era tan fuerte la amistad que pasaba la mayor parte de su tiempo libre compartiendo con ellos.

Después de una comida con sus vecinos, por alguna razón les platicó de la Niña Mala, fue una catarsis el hecho de haber hablado de ella después de tanto tiempo de silencio. Rompió en llanto como si fuera un chiquillo. Confesó que a veces recibía llamadas telefónicas que rechazaba contestar, pues sabía que era ella. Cortaba la comunicación pues no quería caer en lo mismo de siempre con Lilly, Arlette, Madame Arnoux, Mrs. Richardson, o como se llamara la Niña Mala.

Una tarde que estaba trabajando en la traducción de un libro del ruso al español, se encontraba en un café cercano a su casa, cuando con el rabo del ojo alcanzó a ver la figura de una mujer. Sin prestar mucha atención, dirigió su mirada hacia ella y se percató de que se trataba de la Niña Mala, quien estaba en una facha deplorable, delgada y demacrada, después de haberla visto siempre arreglada, con ropa elegante, maquillajes que hacían resaltar su belleza y joyas finas.

Se sentó a su lado a tomar una taza de té al tiempo que le platicó toda la historia de los últimos años que habían pasado, después de Fukuda. Fue descubierta por la policía de Lagos, en uno de sus viajes para contrabandear afrodisíacos. En la prisión fue víctima de las más terribles vejaciones físicas que trastocaron su salud emocional. Por eso estaba en esas condiciones tan deprimentes.

El Niño Bueno se la llevó a vivir a su casa. Se percató que estaba muy dañada y que sufría de trastornos postraumáticos que la podían llevar a un grado importante de crisis de pánico.

En su estancia con él, la Niña Mala hizo muy buena amistad con Yilal, quien tuvo mucha apertura con ella y en alguna ocasión emitió por primera vez unas palabritas. Lo que significó un alivio para sus padres adoptivos, así como la alegría más grande que jamás les hubiera dado.

Elena Gravoski, mamá de Yilal, ejercía la medicina en un hospital de la ciudad de París. Ofreció a Ricardo canalizar a la Niña Mala con un médico especialista en problemas emocionales extremos como el padecimiento que la aquejaba. Accedieron a consultar al médico quien le ofreció un tratamiento de rehabilitación por una temporada más o menos larga. Ricardo lo costeó, para lo que tuvo que depositar en la clínica todos sus ahorros de años, además de establecer un compromiso de pagos parciales, con el fin de que la Niña Mala sanara. La clínica exigía demostrar la calidad legal de la paciente y debido a que tenía una situación irregular, decidieron casarse, para solventar el requisito.

Somocurcio trabajaba como un condenado para poder cumplir con el precio de la rehabilitación. Una vez que fue dada de alta, el médico platicó en privado, le hizo una serie de recomendaciones en caso de que se le presentaran ataques de pánico. Le sugirió paciencia y un trato de ternura con amor excesivo, sin límites.

La Niña Mala consiguió restablecerse y decidió que necesitaba tener una actividad para sentirse mejor, lo que logró sin empacho ya que contaba con un pasaporte francés que le abrió las puertas del ámbito laboral.

Solamente pasó un poco de tiempo para que la Niña Mala volviera a emprender el vuelo. Ricardo estuvo a punto de quitarse la vida pero logró mantener la calma. Se sentía peor, burlado, que había faltado a sus promesas, más imbécil que nunca. Estabilizó su situación emocional pero sin darle sentido a su vida.

Unos cuántos años más y la Niña Mala reapareció. Ricardo la corrió, le dijo que lo dejara en paz, que no quería saber nada de ella. Por fin había podido marcar los límites que nunca había sido capaz de poner. La magia que ella poseía sobre la voluntad del Niño Bueno, lo hicieron acceder. Se fueron a vivir a una casa de su propiedad y su intención era hacerlo propietario del inmueble como una “indemnización” a toda la vida que le dedicó. Era su último deseo. La Niña Mala estaba condenada a morir por una enfermedad en fase terminal. Ricardo se resistió, pero finalmente, pasó los últimos días a su lado. Seguramente la muerte fue la que puso el límite al amor de su vida.

 

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8 han comentado

  • LIC.FEDERICO R.SINTA MORENO dice que:

    TODO UN TELENOVELÓN, PERO DE LO MAS COMÚN Y CIERTO. MUCHOS HEMOS VIVIDO ALGUNA VEZ UNA RELACIÓN DESTRUCTIVA PERO QUE POR ALGÚN MOTIVO NO PODEMOS DEJAR. TAL VEZ ES EL RETO PERSONAL O LA CEGUERA EMOCIONAL. SI PUDIÉRAMOS ENTENDER QUE LA GENTE ES DE UNA MANERA Y QUE DIFICILMENTE CAMBIARÁ NJOS AHORRARÍAMOS MUCHOS PROBLEMAS.
    ¿SERA QUE EN EL FONDO NO QUEREMOS AHORRARNOS NADA Y ESOS PROBLEMAS SON LA SAL Y PIMIENTA DE LA VIDA?

  • MARGARITA dice que:

    Me parece que cada quien tiene lo que merece ya que el nunca se quiso ni jamas pudo poner un limite a ello, no cave duda que el ser humano es el unico animal que choca con la misma piedra.
    Yo cro que que para amar a alguien primero nos debmos amar a nosotros, si no siempre caemos en lo mismo.

  • Laura Ariadna Corona dice que:

    Qué barbaridad con esa “Niña Mala”, no supo apreciar que tenía al amor de su vida tan cerca y solo lo utilizó para alcanzar una ambición de ser una persona importante, una celebridad pero de que forma con trampas, engaños y atrocidades que hicieron que se perdiera en la vida misma.
    Pero aunque todo tiene un límite, al final reconoció la sinceridad del amor de “Su Niño Bueno”, pero la vida se lo cobró con esa enfermedad que la llevó a la muerte.

  • Pablo dice que:

    Ay, estas Niñas Malas… Lo cierto es que nadie sabe cómo conducirse con ellas porque suelen ser fascinantes y atractivas. Y aunque en general uno prefiere a las Niñas Buenas, siempre nos queda un poquito de curiosidad acerca de cómo habría sida la vida con una Niña Mala, no es verdad?? Que me desmientan los caballeros!!!

  • mireninurrategui dice que:

    Estupenda síntesis de una turbulenta pero adictiva novela
    del escritor Mario Vargas Llosa, aunada a la magia de tu
    clara y simpática forma de narrarnos historias maravillosas,
    gracias por tu encanto y forma sencilla de llevarme de viaje.

  • Margarita Sotres dice que:

    En algún momento de nuestra vida hemos actuado como la niña mala, aún sin proponérnoslo; pero también nos hemos dejado llevar por alguien con esa influencia destructora que nos arrastra y no podemos dejar. Gracias Irma por hacernos reflexionar con esta descripción tan simple y a la vez inteligente de un libro.

  • Irma Barquet dice que:

    Gracias por destinar un poco de su tiempo en este espacio, gracias, tambien, por sus comentarios. Abrazos.

  • estefany kelly tello perez dice que:

    bueno que al niña mala si que fue mala y no supo aprovechar el amor que tenia en sus narices y que podia haber hecho mas feliz que todo el dinero del mundo solo le importo la ambicion,y sin conseguir nada mas que el dinero se despidio de esta vida sin compartir el amor que algun dia pudo haber dado a ricardo quien aunque despues de su muerte la sigue amando

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