Por: (25)
(No Ratings Yet)
207 visitas

Enfrentar al Mounstro

No recuerdo bien cuál personaje de Alice in Wonderland le dice a la protagonista una aseveración que parafrasearé: “al final, vas a estar sola cuando enfrentes al monstruo, así que la decisión, debe ser enteramente tuya”; me pareció una excelente metáfora para asegurar una verdad absoluta y constante en la existencia de todo individuo: la vida la confrontamos en soledad.

cañon Enfrentar al Mounstro

La decisión, cualquiera. Todos los días es un constante decidir, optar si levantarse unos minutos más o menos temprano, si bañarse en la noche o en la mañana, si ponernos cuál ropa, de qué color, cómo peinarnos, acicalar el rostro, qué zapatos, cómo transportarnos, entrar o salir por cuál puerta, caminar por determinada acera. Todo es una opción y aunque hay unas que tomamos como por rutina, hay otras perfectamente consientes.

Hace poco vi un filme muy impactante para mí, en multiplicidad de sentidos, se titula ‘127 hours’, está basado en la vivencia real de Aron Ralston, un montañista norteamericano quien en 2003, decide emprender la aventura de escalar el Blue John Canyon, en Utah, y accidentalmente atora su antebrazo entre una gran roca y la pared del cañón.

Su historia me impresionó mucho, el hombre es una epitome de valentía y lo mejor, una persona real y contemporánea, si dieran un premio Novel a la valentía, él se lo llevaba.

De antemano sé que el instinto número uno del ser humano es la supervivencia, de preferencia subsistir enteros, pero en el caso particular de Aron, la situación ameritaba tomar la decisión de desprenderse de su extremidad en orden de poder liberarse y volver a la vida; hasta ahí difícil, ahora llevarla a cabo, muy complicado, pero realizar la amputación con una navaja made in china, pequeña y apenas afilada ¿¡qué calificativo le doy a eso!?

Agallas, este personaje tuvo el nervio de fracturarse los huesos del antebrazo, cortar piel, músculos, nervios, arterias… ¡¡Con una navaja y con sus últimas energías conscientes, OMG!! No sé qué emoción o palabra les llegue a la mente al imaginarse eso, pero yo sólo puedo pensar en el Valor por Vivir.

Me remito a esta frase, a dicha acción, quizás haya momentos en los que estar con vida sea algo cotidiano, me refiero a que no reflexionas en que para llevarlo acabo se necesita interés, coraje, ganas, osadía, atrevimiento, hazaña, audacia, y heroicidad, es decir, ser el héroe de uno mismo.

La debilidad, la inseguridad, y a veces el delirio nos alcanzan, aún en esos momentos es obvia la necesidad de superar dicho nivel de desconfianza, sacar las ganas de donde sea posible que provengan, en orden de encontrarle sentido a la realidad, y con ello visualizar un conveniente futuro, a partir del actual presente; porque ya sea que nos enfrentemos a una enorme roca, un dragón, un ejército, los extraterrestres o una quimera, cuando se haga, pero también cuando se salga vencedor, estaremos completa y absolutamente solos: con nosotros mismos.

Imagen: CC 2.0 por Moises.on

Articulos Similares:

Guardado en: Autoconocimiento, Destacados, Mi Interior Tags: , , , ,

Nadie ha comentado, anímate

Responder